Ekranoplanos e hidroaviones eléctricos para Hawai y Noruega

Hidrocanoa de EI Fly en un fiordo noruego, visión artística
Ekranoplano con sistema de hydrofoil de Regent, visión artística

En prácticamente todo el mundo se está trabajando por un futuro de la aviación más verde. En el largo radio lo más factible es que triunfen el hidrógeno o los biocombustibles, ahora llamados SAF (Sustainable Aviation Fuel). También se habla mucho de lo eléctrico, pero salvo para casos de vuelos cortosentre islas, vuelos cortos en trayectos imposibles por carretera, o aviación ligera-, es altamente improbable que la aviación eléctrica triunfe, y hemos sido bastante críticos con ello.

Este último caso de los vuelos cortos ha sido por el que han apostado los de Harbour Air, con sus Beaver con motor eléctrico. Y la apuesta de Hawaiian Airlines en Hawai y de Elfly en Noruega.

Seaglider, el ekranoplano hawaiano

Seaglider, un vehículo de efecto suelo, wing in ground vehicle o ekranoplano

La aerolínea hawaiana firmó el día 11 de mayo un acuerdo con Regent, la empresa que está desarrollando el ekranoplano eléctrico. El modelo se llamaría Monarch y debería volar en 2028, con una capacidad de 100 personas.

Regent está trabajando actualmente en un modelo más pequeño, de 12 plazas y unos 300km de alcance, que debería volar en 2023 y entrar en servicio en 2025.

Ekranoplano de Regent, visión artística

Los ekranoplanos son algo así como un cruce entre avión y barco. Vuelan a ras de la superficie, sin salir del efecto suelo, lo que reduce mucho su resistencia aerodinámica y por tanto el consumo, haciendo que sean menos exigentes los requisitos de almacenamiento de energía al necesitar menos para cubrir el mismo espacio. Y, como habíamos adelantado al comienzo, serían una apuesta de Hawaiian Airlines para cubrir pequeñas distancias entre islas, utilizando puertos convencionales en lugar de aeródromos.

Además de volar en efecto suelo, el vehículo de Regent podría navegar como barco y deslizarse como hydrofoil.

Los problemas que presentan los ekranoplanos son los mismos que los relegaron originalmente al mar Caspio: con mala mar no vuelan. Aunque, posiblemente, en una mar que no pueda volar un ekranoplano tampoco pueda aterrizar un hidroavión.

El hidroavión eléctrico para noruega

Hidrocanoa para los noruegos

Noruega tiene muchos fiordos, y muchas conexiones que son cortas de realizar por aire o mar, pero muy largas por carretera. Unas condiciones muy similares a las de Canadá con sus lagos o Hawai con sus islas. Por eso no sorprende que su planteamiento sea similar al de Harbour Air o Hawaiian Airlines, aunque la apuesta noruega sería una hidrocanoa bimotora eléctrica en lugar de reconvertir los venerables Beaver o apostar por algo tan novedoso como un ekranoplano: realizar enlaces de corta duración entre puntos geográficamente cercanos, pero sin comunicación por tierra, y utilizar los puertos convencionales y ya existentes en lugar de crear una red de aeródromos en un país en el que, dada su orografía, es difícil su desarrollo.

Hidrocanoa sobre población noruega, visión artística

La hidrocanoa sería para 9 pasajeros y contaría con dos motores de 825kW, lo que le permitirían volar a una velocidad máxima de 300km/h. Además de su casco hidrodinámico y los flotadores de punta de plano, contaría con un tren de aterrizaje convencional para poder aterrizar en pistas en tierra firme.

Se espera que el primer vuelo sea en tres años, y que en 2030 existan en servicio entre 15 y 20 aparatos, gracias a la inversión de 16 millones de euros que ha realizado la Agencia noruega para la investigación. Por el momento, su casco se está ya ensayando en un canal de experiencias hidrodinámicas.

Nuestros comentarios

Sin números para poder juzgar su viabilidad económica y sin ser grandes apasionados de la movilidad aérea eléctrica, parece que al menos desde el punto de vista técnico sí sería viable, por el tipo de enlaces a realizar. Siempre hemos defendido que la aviación eléctrica no tenía sentido más que en caso de enlaces muy cortos, vuelos entre islas o similares, y tal vez la aviación recreativa. Falta por ver cómo solucionan el problema de la recarga.

Fuentes

Rampa enrollable para lanzar hidroaviones

Rampa de despegue para portaaviones

Hoy, en formas raras de despegar… la rampa de lona desplegable. ¿Por qué usar un caro sistema de catapulta?¿Para qué utilizar una grúa para bajar el hidroavión al agua? ¡Despliegue desde su popa una rampa de lona! [Spoiler: no funcionó]

La lona debía mantener su tensión gracias a una red o un embudo situado al final de la misma. La resistencia que ofrecerían estos dispositivos en el agua, mientras el barco avanzaba, debía ser suficiente para tensar la lona.

La rampa debía permitir despegar, ¡y también aterrizar!

Este invento, publicado en Modern Mechanix, en marzo de 1930 no tenía mucho futuro, y menos con aviones «grandes». Pero… ¿Lo volveremos a ver como medio de recuperación de drones? Y ver cómo el barco recoge la red, cual arrastrero, cargado de aeronaves no tripuladas…