DT25, base del interceptor de drones «Bird of Prey», ahora U680
Como adelantábamos ayer, era cuestión de tiempo que Airbus anunciara un rebranding de toda su cartera de aeronaves no tripuladas, para dotarla de una imagen de marca homogenea.
Según Airbus Helicopters, la célula del U145 ha sido diseñada como altamente adaptable y capaz de cualquier misión, optimizado tanto para aplicaciones civiles como militares. El H145 es el segundo helicóptero tripulado (tercero, si contamos su versión estadounidense) que Airbus está convirtiendo en una versión no tripulada, siguiendo al VSR700, que se deriva del Cabri G2.
Si en el primer libro nos sumergíamos en las aeronaves más extrañas de la historia de la aviación, y en el segundo en las historias más desconocidas del invento español, en este tercer libro José Manuel ha cubierto toda la historia de las aeronaves antiincendios, desde los primeros intentos con biplanos o hidroaviones de escasa potencia a los más recientes desarrollos que incorporan tecnología de aeronaves de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), pasando por todos los intentos posibles de combatir el fuego, bien lanzando sacos de cemento, bombas químicas o llenas de agua, y los sistemas más normales de lanzamiento de agua a presión o por gravedad. También cubre la historia de las aeronaves más representativas, su llegada a España y los desarrollos futuros, así como un análisis que trata de responder una pregunta que surge cada verano ante los cada vez más numerosos incendios: ¿De verdad son útiles los grandes aviones apagafuegos?
El libro, de más de 300 páginas, contiene más de 150 ilustraciones, incluyendo fotografías de gran calidad de los fotógrafos aeronáuticos (y aerotrastornados) Jose Luis Maquieira«MaQui» y Esteban Lamas, y un prólogo del célebre ex piloto del 43 Grupo y autor de libros Manuel Belmonte de Gálvez.
Donde pongo el ojo, ¡mojo! será presentado durante el RACE Fest de 2026, el fin de semana del 18 de abril, durante el cual se podrá adquirir una edición especial, hecha en exclusiva para el evento, junto con un parche bordado, tirada limitada a sólo 20 unidades, que también se podrá conseguir exclusivamente en el evento.
Donde pongo el ojo, ¡mojo! está destinado a convertirse en un libro de referencia, en castellano, para todo aquél que desee conocer más de este tipo de aviación, por desgracia, cada vez más necesaria para cuidar de nuestro medio ambiente.
Sin que sirva de precedente, no os mal acostumbréis, esta semana sacamos dos episodios. Y repito lo de que no os acostumbréis, ¡porque este es doble! Hoy hemos grabado por un lado con nuestro cobetero favorito, Rodrigo, de Fly Wilco, y por otro lado con nuestro habitual Esteban. Ambos han pensado en hablar dela misión Artemis II y de la Apolo VIII, con sus conclusiones y sus opiniones… un poco opuestas. Todo esto aderezado con comentarios de mecánica orbital, trastos soviéticos, carrera espacial y el resto de las misiones Apolo. ¿Nos acompañáis?
P.D.: Si la intro y la despedida os son familiares, que no os sorprenda. En un ejercicio de nostalgia podcasteril he hablado con Javier Lago para pedirle permiso y utilizar la introducción que hizo para el que, si no recuerdo mal, fue el primer podcast español sobre aviación: Remove Before Flight RBF podcast.
El cerebro detrás de la misión: Airbus y el futuro del combate colaborativo
Construyendo el sistema europeo definido por software para un espacio de batalla conectado y autónomo.
En octubre 2024, Airbus realizó ensayos que le ayudaran a definir el futuro del combate aéreo. Durante una misión conjunta de vigilancia asistida por IA, dos vehículos aéreos no tripulados (UAV) ejecutaron un patrón de vuelo complejo y sincronizado que se movía con la precisión en tiempo real de la inteligencia colectiva, en lugar de volar utilizando rutinas preprogramadas.
El software de autonomía de misión enriquecido con IA de Airbus Defence and Space, Mindshare, permitió que los UAV fabricados por la empresa checa Primoco colaboraran de forma fluida y autónoma. Operando en tándem, demostraron detección avanzada de amenazas e intercambio de datos en tiempo real. Esta misión requirió únicamente supervisión humana, alejándose del modelo tradicional de control remoto constante y de la relación restrictiva “un operador‑por‑un dron”.