Navette Bretonne: El Cri-Cri eléctrico que despega a lomos de otro avión (Portaaviones aéreos 14)

La lanzadera bretona de Yankee Delta

El tema de los aviones parásitos es apasionante. O al menos a nosotros nos apasiona tanto que le hemos dedicado una serie de artículos, agrupados todos bajo el epígrafe «Portaaviones aéreos«. Hoy vamos a hablar de la Navette Bretonne, la lanzadera bretona, de Yankee Delta.

La lanzadera o avión nodriza es un avión MH-1521 Broussard, un avión con motor radial y doble cola, lo que facilita que la turbulencia generada por el Cri-Cri que viaja sobre su cabina no afecte al empenaje.

La lanzadera bretona de Yankee Delta

El avión parásito es el conocido Cri-Cri, uno de los aviones tripulados más pequeños del mundo, y que más motorizaciones ha tenido, desde motores de motosierra, a reactores para aviones radiocontrol. O incluso motores eléctricos, lo que le ha llevado a ser el, posiblemente, cuatrimotor tripulado más pequeño del mundo.

La lanzadera bretona de Yankee Delta

El creador de este avión nodriza y su pequeño compañero parásito es Yves Duval, piloto e instructor de Air France.

La primera aparición en público fue en 1990. Diez años después, fue su hijo Hugues Duval el que tomó el relevo y continuó con la colección de aviones de su padre, y con la escuadrilla de exhibiciones Yankee Delta. Fue Hughes el que reemplazó los motores de explosión del pequeño Cri-Cri por motores eléctricos.

Este Cri-Cri eléctrico se hizo famoso por adelantarse al de EADS en el cruce del Canal de la Mancha, cuando ésta pretendía ser la primera en cruzarlo con una aeronave eléctrica, su eFan. Sin embargo, el eFan de EADS sí despegó por sus medios, mientras que el de Yankee Delta fue lanzado desde su avión nodriza, quedando así el primero como el primer avión eléctrico en cruzar el Canal de la Mancha.

El dúo puede verse con relativa facilidad en los festivales aéreos franceses. Y en este blog, en un par de vídeos que os dejamos a continuación.

Navette Breton y Cri-Cri eléctrico
Mini reportaje de unos 5 minutos sobre Navette Breton y Cri-Cri eléctrico

Yankee Delta

Se logra recuperar en vuelo el drone parásito Gremlin desde un Hércules (portaaviones aéreos 12)

Vídeo: recuperación en vuelo del drone desde un Hércules nodriza

El sueño de tener aviones nodriza con aeronaves parásitas (o portaaviones que vuelan) alimenta la imaginación de los ingenieros y de los militares desde casi el comienzo de la aviación.

En este caso se trata de un proyecto de DARPA, que seguimos desde 2015. La primera fase del contrato se asignó en 2016.

El cinco de noviembre, DARPA publicaba una nota de prensa indicando que por fin se había logrado la recuperación exitosa de dos aeronaves.

El sistema de recuperación consta de un trapecio que se descuelga desde la rampa trasera de la aeronave. De este trapecio cuelga un cable junto con una cesta, que recuerda a los sistemas de repostaje de cesta y percha. Una vez que la aeronave parásita se aproxima a la cesta, despliega una percha, que al hacer contacto con la cesta queda cautiva. Una vez asegurada, pliega las alas y la aeronave es izada hasta el trapecio, donde es asegurada.

Primer vuelo del X-61 Gremlin

El 20 de enero de 2020 se produjo el primer vuelo del Gremlin. El 26 de agosto de 2020 Dynetics anunciaba un segundo vuelo exitoso. Sin embargo, en diciembre de 2020, cuando se realizó el ensayo de recuperación en vuelo, fue un fracaso. Tras al menos 9 intentos de recuperación desde el C-130 Hércules, finalmente hubo que recurrir al paracaídas de emergencia para recuperarlo.

Airbus anunciaba en enero de 2021 que había desarrollado en seis meses un programa similar.