La historia está llena de ingenieros que intentan construir cosas con materiales poco convencionales, desde enormes aviones de madera, o de caoba, a los de acero inoxidable, o incluso inflables. Peter Sripol, un entusiasta de la construcción amateur de aeronaves, está intentando crear una aeronave tripulada monoplaza usando un material todavía más inesperado: cartón. ¡Un 97% de cartón!
El Flying Heritage & Combat Armor Museum anunció en julio la llegada de su único ejemplar completo del famoso bombardero en picado alemán Junkers Ju 87 “Stuka” al taller de restauración conocido como The Roost, con intención de ponerlo de nuevo en vuelo.
El avión, identificado como un modelo Ju 87 R‑2 sería el primer stuka en volar desde la década de 1940. La restauración se realizará en varias fases y se espera que el proceso concluya en los próximos años, momento en el cual el Stuka podrá participar en circuitos de exhibiciones aéreas internacionales.
Los Stukas son extremadamente raros de ver, existiendo muy pocos fuselajes completos. La llegada del ejemplar de la Flying Heritage a The Roost representa, por tanto, una oportunidad única para preservar y exhibir esta pieza icónica de la aviación militar.
Una de las preguntas que más intriga a los entusiastas es si el avión volverá a estar equipado con sus distintivas, convertidas casi en mitológicas, sirenas de Jericó, cuyo sonido agudo y penetrante era utilizado como parte de la guerra psicológica, aterrorizando a los que en el suelo recibían las bombas del atacante. Hasta la fecha, los responsables del proyecto no han confirmado oficialmente la reinstalación de estas sirenas. La decisión dependerá de varios factores, entre ellos la integridad estructural del fuselaje, la seguridad operativa y —posiblemente el factor más importante— la autorización de las autoridades de aviación civil. Sin embargo, el equipo de restauración ha manifestado su intención de mantener la mayor fidelidad histórica posible.
Conocimos a Kepplair Evolution gracias a su proyecto de convertir el A330 en el primer VLT diseñado integramente en Europa. Y, realizando el seguimiento que hago periódicamente a los proyectos de los que he hablado en el blog, he encontrado que en 2024 cambió su interés hacia un avión más pequeño, el ATR-72 carguero, que convertido en avión apagafuegos recibiría el nombre de Kepplair 72, The Forest Keeper.
La iniciativa surge de la necesidad de contar con una plataforma versátil que pueda responder tanto a la lucha contra incendios forestales como a misiones civiles y humanitarias, aprovechando la modularidad del diseño para crear un avión multipropósito, que pueda alternar entre transporte de pasajeros o carga y operaciones de descarga de agua o retardante, de una forma más económica (y, portanto, posiblemente más realista que con el A330).
Hoy en el podcast contamos con Ignacio del Horno, co-fundador de Sandglass Patrol y habitual colaborador del podcast amigo Niebla de Guerra. Su facilidad por aprender idiomas y su empeño por estudiarlos le ha llevado a aprender italiano y japonés, y eso le ha abierto la puerta a descubrir estudios y artículos periodísticos en estas idiomas muy interesantes. En concreto hoy nos trae un resumen de algunas investigaciones que ha encontrado sobre si Fiat y Mitsubishi hicieron lo mejor para sus bolsillos, usando sus influencias políticas y sus contactos y su posición dominante en el mercado, para que los ejércitos de sus países se equiparan casi exclusivamente con sus aviones (como el biplano CR-32 o el caza Zero) incluso más allá de haber sido dados por obsoletos, y cómo posteriormente no se cambió a otros tipos por el carajal logístico que hubiera supuesto. ¿Nos acompañáis?
P.D.: Si la intro y la despedida os son familiares, que no os sorprenda. En un ejercicio de nostalgia podcasteril he hablado con Javier Lago para pedirle permiso y utilizar la introducción que hizo para el que, si no recuerdo mal, fue el primer podcast español sobre aviación: Remove Before Flight RBF podcast
Saab tiene una start-up llamada Rain Forest que utiliza para realizar proyectos innovadores y de investigación y desarrollo. Este proyecto se llama Ruby, es un avión no tripulado diseñado entorno a un motor a reacción J-85, cuya estructura se ha diseñado con software de optimización topológica (y por la imagen parece Hyperworks-Optistruct de Altair), lo que significa que estará compuesto por formas orgánicas… que no se pueden obtener por los medios de fabricación tradicionales, y por tanto hay que recurrir a la fabricación aditiva, también conocida como impresión 3D.