Ralph S. Barnaby fue el primer estadounidense estadounidense en obtener la licencia de vuelo en planeador. Su pasión por el vuelo sin motor comenzó temprano, construyendo su primer planeador en 1909, apenas unos años después del primer vuelo de los Wright. Más tarde, utilizaría los planeadores para dar formación militar a los aviadores navales, en Pensacola.
Graduado en ingeniería mecánica por la Universidad de Columbia en 1915, su carrera combinó tanto funciones civiles como militares, alternando entre el Ejército y la Marina de los EE.UU. hasta alcanzar el rango de capitán. Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó como ingeniero en la Naval Aircraft Factory en Filadelfia y comandó la Naval Air Modification Unit en Johnsville, Pensilvania.
Sin embargo, aquí está por su experimento de utilizar el dirigible Los Ángeles como aeronave nodriza y un planeador como aeronave parásita.
Tras la Primera Guerra Mundial la aviación civil despegó de mano del transporte de pasajeros, y del transporte postal. Los aviones fueron incrementando su alcance, su velocidad y su capacidad de carga a un ritmo vertiginoso. Pero al final todos tenían el mismo problema: afrontar el cruce del Atlántico (o del Pacífico). Se llegaron a utilizar barcos nodriza para repostar en medio del océano al avión correo y luego lanzarlos de nuevo en catapulta. Y alguien pensó que si eso funcionaba haciéndolo desde un buque, también podía funcionar haciéndolo desde un avión. Y para ello a los hermanos Shorts, cuyas fábricas cerca de Southampton y Belfast fueron célebres, recurrieron a la misma técnica que los lanzadores espaciales: utilizar varias fases. De ahí nació el Shorts-Mayo Composite.
Puzzle de la época mostrando el Maia, abajo, y el Mercury, arriba.
¿Aviones que llevan otros aviones a cuestas?¿Dirigibles que liberan aviones de caza para que los defiendan?¿Sólo hubo proyectos militares o también civiles?¿Son cosas del pasado o del futuro? Escuha a Carlos, Héctor, José Manuel y Juan en este episodio, y descúbrelo.
P.D.: Si la intro y la despedida os son familiares, que no os sorprenda. En un ejercicio de nostalgia podcasteril he hablado con Javier Lago para pedirle permiso y utilizar la introducción que hizo para el que, si no recuerdo mal, fue el primer podcast español sobre aviación: Remove Before Flight RBF podcast
En 1944, la US Navy y Piper Aircraft desarrollaron un concepto en el que una Piper NE-1(J-3) Cub sería transportada como aeronave parásita en la panza de un dirigible de patrulla marítima y lucha antisubmarinaClase M, que actuaría como nave nodriza.
Al menos dos Cubs y un dirigible fueron modificados para este proyecto y se realizaron varios vuelos de prueba en la estación aérea naval de Lakehurst, en Nueva Jersey. Sin embargo, el proyecto fue finalmente cancelado por considerarse poco práctico.
La Cub parásita fue conocida como Glimpy. Su función era actuar como aeronave de observación surrogada a las necesidades del dirigible para buscar submarinos, una vez localizado, el avión regresaba al dirigible y este último iniciaba la caza utilizando sus cargas de profundidad y minas..También se pensó en dronizarla —palabra ahora muy de moda— y armarla con una carga de profundidad, para contar con un proto-UCAV para lucha anti-submarinos (ASW). Otra de las misiones del Glimpy era el de enlace urgente: transportar rápidamente a observadores, películas clasificadas, documentos o personal y material relacionado con rescates hasta la costa.
La idea de un avión parásito no era nueva para los almirantes estadounidenses, que ya habían utilizado (brevemente) durante el periodo de entreguerras los famosos cazas monomotor Curtiss F9C Sparrowhawk desde el Akron y el Makon. Ni tampoco es una idea desconocida para los fieles seguidores del blog, que saben que la serie de Portaaviones aéreos, con 28 entradas ya, es una de las más exitosas del blog.
Se realizaron pruebas en marzo de 1944 sobre la bahía de Chesapeake, en la costa este de los Estados Unidos. Dos Piper NE-1 fueron modificados especialmente para ser colgados bajo el dirigible, recibiendo la designación de Piper OE. Otra modificación fue la retirada del doble-mando, haciendo que sólo fuera pilotable desde una de los dos asientos. Y, además, al primero de los dos aviones se le retiró el tren de aterrizaje: ¡para qué lo iba a necesitar si la idea era que despegara y aterrizara siempre desde el dirigible! Así el avión pesaba menos, y en caso de tener que amerizar —no olvidemos que la idea era operar en entorno marítimo siempre— evitaba el riesgo de capotaje al contactar el tren con el agua.
Durante el primer ensayo, ninguna de las dos Cubs fue liberada desde el dirigible, y se limitaron a vuelos con el avión amarrado.
En el segundo vuelo sí se liberó el avión, pero tras seis intentos, el piloto fue incapaz de reengancharse al dirigible. Su piloto se vio obligado a aterrizar en tierra con un avión sin tren de aterrizaje. Lo hizo a motor parado, pero terminó estrellándose. El piloto de pruebas pasó unas semanas en el hospital naval, mientras que el avión quedó completamente destruido. Posiblemente este fue el echo que hizo que se desistiera de la idea de retirar el tren…
Las pruebas continuaron con la segunda Piper, que mantuvo su tren de aterrizaje. Se realizaron varios intentos de recuperación y, finalmente, el avión logró volver a engancharse al dirigible en el octavo vuelo. En los siete intentos anteriores, el piloto tuvo que dirigirse a la recién inaugurada base aeronaval de Patuxent River, desde donde se realizaban estas pruebas aéreas. Los ingenieros y pilotos de pruebas apodaron al avión «Glimpy«, que puede traducirse como el «cojito».
Finalmente, la aventura de Glimpy y el dirigible flexible ZNP-M terminó en mayo de 1944, cuando la US Navy decidió no continuar con el desarrollo del programa. El segundo, y finalmente único, Piper OE permaneció en la base aeronaval hasta 1952, donde voló como avión de servicio y apoyo a las pruebas de vuelo. Cuando fue retirado del servicio, todavía llevaba su apodo de «cojo» pintado en el morro.
La Piper Cub es uno de los aviones ligeros más reconocidos en el mundo de la aviación. Se introdujo en 1930 como Taylor E-2. El modelo fue renombrado como Piper cuando William T. Piper compró la compañía a C. Gilbert Taylor.
Piper creó más diseños basados en el modelo original, el primero fue el J-2, diseñado por Walter Jamineau en 1936, que dio un gran impulso a la compañía, ya que entre 1936 y 1938 se produjeron 1.200.
Jamineau evolucionó el diseño para crear la que pasaría a la historia como avioneta mítica, Piper J-3.
Cuando el ejército de los Estados Unidos vio el éxito de las Piper en el entrenamiento civil, también comenzaron a usarlos. El avión desempeñó muchos roles, el más famoso es el de enlace, de ahí la designación L-4 (L por liaison) que recibió en la USAAF. Pero también realizaron labores de tiro artillero, evacuación médica, reconocimiento… e incluso operaron embarcadas desde lanchas de desembarco LST.
Como suele ser habitual, la designación de la US Navy es distinta, y allí fue bautizada como NE-1. La USN, la Guardia Costera y la Patrulla Aérea Civil también los tuvieron en servicio.
La empresa británica Rotron Aerospace ha desarrollado un helicóptero multipropósito no tripulado con los rotores en tándem, que recuerda en cierto modo al Delmar DH-20.
La principal desventaja de los drones multirrotor es su baja eficiencia y por tanto su baja autonomía. Son rápidos, maniobrables… pero fían su sustentación a mover grandes cantidades de aire con muchos pequeños rotores, lo que es más ineficiente que mover poca cantidad de aire con grandes rotores (y es por esto que los motores de avión cada vez son ventiladores más grandes, o es por esto que las aeronaves de ala rotatoria más eficientes siguen siendo los helicópteros).
Por ello Rotron ha optado por una solución clásica: una aeronave de ala rotatoria convencional, con dos rotores en tándem. La configuración es simple, con un fuselaje tubular tendido entre ambas cabezas de rotor, y del cual se suspenden las cargas que se pretenden utilizar.
El helicóptero está concebido como vehículo con carga de pago modular, y se le ha visto con munición de mortero a modo de bomba, misiles, cohetes anticarro lanzados desde cañones sin retroceso… aunque también tiene capacidad de llevar sistemas para ISR, y una versión civil.
Los Marines británicos han recibido un nuevo dron multifuncional Talon DT-300 para su prueba.
Según el UK Defence Journal los marines británicos lo han probado durante el ejercicio REMPUS 2024.
El helicóptero puede utilizarse para lanzar minas y dispositivos hidroacústicos, y también puede ser utilizado como aeronave nodriza de drones FPV para aumentar su alcance.
Durante los ejercicios, el Talon DT-300 simuló el lanzamiento de municiones contra el barco XV Patrick Blackett. Este barco único está diseñado para probar las últimas tecnologías y sistemas autónomos. El dron británico logró lanzar 12 proyectiles de mortero de 81 mm sobre el barco de prueba.
También transportó y lanzó seis drones FPV utilizados como munición merodeadora.
Anteriormente, el Talon DT-300 ya había sido probado con el sistema antitanque Javelin y el lanzador de misiles AGR-20 APKWS instalado en él.