Textron Aviation Inc. y Merlin, Inc. han presentado un concepto de aeronave no tripulada basada en la plataforma Cessna SkyCourier, a la que han eliminado la cabina de pilotos para reemplazarla por un gran portalón de carga, de forma similar a como ya hicieran Sikorsky y Airbus Helicopters con su U-Hawk y su U-145, y han introducido el software de control de Merlin para convertirlo en un aparato no tripulado capaz de volar de forma autónoma. El concepto explora un nuevo enfoque rentable y escalable para abordar desafíos logísticos con fuerzas desplegadas en entornos operativos altamente disputados.
Northrop Grumman ha probado en vuelo un sistema de navegación magnética, una especie de brújula moderna, que es viable gracias a la tecnología cuántica de SandboxAQ instalada en su aeronave no tripulada Lumberjack. La tecnología está diseñada para poder seguir navegando de forma segura aunque la señal de navegación por satélite no esté disponible.
El sistema utiliza sensores cuánticos para medir pequeñas variaciones en el campo magnético de la Tierra, pudiendo navegar incluso en entornos donde no hay referencias visuales disponibles como, por ejemplo, sobre aguas abiertas. Durante el ensayo, se comprobo que la aeronave no tripulada podía seguir navegando de forma segura a pesar de hacerlo en un entorno con el GPS denegado.
Lumberjack, ¡que ha sido desarrollada en sólo 14 meses!, es una aeronave no tripulada Grupo 3 desarrollada como munición merodeadora, o misiones de solo ida. Está equipada con equipos de ISR, guerra electrónica, enlaces de datos encriptados, además de la carga explosiva y los sistemas de navegación. Su arquitectura es abierta y modular, permitiendo la rápida integración de otros sistemas.
Mientras tanto, en Rusia, la navegación magnética más tradicional ha demostrado funcionar perfectamente con drones FPV, donde una brújula comercial simple y barata combinada con la navegación visual humana pueden ser suficientes para mitigar en parte la interferencia, denegación o suplantación de la señal de navegación por satélite.
WATCH: Russian drone pilots taping $2 magnetic compasses to their plywood Molniya UAVs to navigate when GPS/GLONASS gets jammed.
The camera tilts down to read the needle mid-flight. https://t.co/uUiJxPUAen
El sistema MagNav proporciona navegación sin usar GPS sirviéndose de los campos magnéticos terrestres, retratado aquí en una ilustración de la NASA
En agosto del año pasado nos hicimos eco en el podcast de una noticia sobre un nuevo sistema de navegación magnética. Algunos bromeaban con que eso era la brújula de toda la vida, pero explicamos que era algo más que eso, puesto que se recurría a sensores cuánticos. Y, ahora, han realizado un vuelo utilizando sólo esta tecnología, para demostrar que es viable y que funciona. ¡Y presumen de que es imposible interferirla!
En 2018 los fuegos asolaban Suecia, había 340 bomberos de distintos países europeos. Y el fuego llegó a un campo de tiro, que contiene proyectiles sin explotar. Esta peculiaridad lo hace especialmente peligroso para los bomberos forestales, que no pueden entrar en la zona. Por eso las fuerzas armadas suecas decidieron probar un método más expeditivo: una bomba.
El 25 de julio de 2018, la fuerza aérea sueca desplegó dos aviones Gripen para bombardear las llamas, con la esperanza de que la presión de la explosión ayudara a contener el fuego.
«El oxígeno del incendio puede eliminarse con ayuda de una bomba y en este caso fue posible intentarlo porque el fuego se encuentra en un campo de tiro. Nuestra evaluación preliminar por ahora es que esto tuvo un buen efecto»,
Johan Szymanski, líder del equipo de bomberos y rescate
La bomba, una GBU-49, fue lanzada desde 3000 metros, alcanzando velocidades de 550 km/h antes de impactar su objetivo con precisión métrica. Según los informes, apagó el fuego hasta a 100m a la redonda del punto de impacto.
Los suecos no son los primeros en tener la idea de usar bombas para detener un incendio. Rusos y estadounidenses lo habían intentado poco antes y después de la Segunda Guerra Mundial.
Y, ya sabéis, podéis ampliar vuestros conocimientos sobre aeronaves antiincendios con el libro Donde pongo el ojo, ¡mojo!, que trata desde que se intentó lanzar cemento portland desde una Kaydet al diseño de un 767 antiincendios que más parece un avion «espía» que un apagafuegos.
Hasta ahora, desconocíamos si iba a utilizar un helibalde, un tanque interior o un tanque exterior. Pero su reciente publicación en su cuenta de Instagram nos ha sacado de dudas: se trata del depósito externo Tsunami, de Recoil de 4300kg, fabricado en fibra de carbono, retráctil, y con una manguera o snorkel para reabastecerse de agua en vuelo.