
El 21 de septiembre de 1956, un avión se derribaba a sí mismo tras ser alcanzado por una bala que había disparado durante una prueba de armamento. Thomas Attridge Jr., piloto de ensayos de la US Navy se convirtió en el primer aviador en derribar su propia aeronave con sus propias balas.
El Grumman F-11F Tiger, pensado para reemplazar a los F9F, fue el primer caza supersónico de la USN en entrar en servicio. Estaba equipado con cuatro cañones de 20 mm.

Attridge despegó desde el aeródromo de Grumman en Long Island, Nueva York, en un Tiger que llevaba como registro, en su cola, el número 138620. Su misión era realizar pruebas de armamento sobre el agua. Trepó hasta los 20000 pies, viró y alcanzó Mach 1, desde esa altitud picó para realizar las pruebas. A 13000 pies disparó su primera ráfaga. Siguió picando con la post combustión puesta y a 7000 pies disparó otra ráfaga, vaciando toda la munición. Poco después, el avión se comportó como si hubiera recibido impactos de bala. Y, efectivamente, así había sido, había recibido impactos de su segunda ráfaga. Y el motor comenzó a perder potencia.

Attridge pensó que habría sido un impacto de pájaro. Pero, como se muestra en la imagen superior, la trayectoria balística de la bala y la del avión, así como sus velocidades, habían sido tales, que las balas habían impactado contra sí mismo. ¡Digno de un problema de los que nos ponían los profesores de primero de carrera en los exámenes! Una bala penetró el morro del avión, otra atravesó el parabrisas y la tercera impactó directamente la toma de aire del motor derecho. El avión perdió un ala y se estrelló a una milla antes de la pista, recorriendo varios cientos de metros antes de detenerse. Attridge logró eyectarse a tiempo. Sufrió fracturas en vértebras y una pierna, pero sobrevivió. Regresó al servicio menos de seis meses después y posteriormente trabajó en el módulo lunar del programa Apolo. Falleció en 1997 a los 74 años.
Y, aunque parezca extraño, no es el único caso. En 1973 un F-14 fue impactado por un misil que él mismo había disparado momentos antes. Afortunadamente, era un misil inerte sin carga de explosivo.
Fuentes:
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