El 8 de octubre de 1883, los hermanos franceses Albert-Charles y Gaston Tissandier realizaron el primer vuelo de un dirigible impulsado por motor eléctrico. El vuelo tuvo lugar en Auteuil, un suburbio de París, y fue el resultado de años de experimentación de los Tissandier con aeronaves más ligeras que el aire.

El dirigible, bautizado La France, de los Tissandier medía 28 metros de largo y tenía un diámetro máximo de 9,2 metros. Su volumen total era de unos 1000 m³, y podía levantar un peso total —incluyendo tripulación y equipo— de unos 1.240 kg. Estaba propulsado por un motor eléctrico Siemens de 1,5 HP. A través de una reductora, formada por dos piñones y una cadena, movía una hélice bipala a 180 rpm, produciendo un empuje total de unos 12kg. La electricidad provenía de 24 celdas de bicromato de potasio. Su velocidad máxima era de aproximadamente 3m/s ~ 11km/h.

Rl vuelo inaugural fue descrito por Gaston Tissandier. El dirigible despegó a las 3:20 p.m. tras lanzar el lastre. Ascendió lentamente con un viento leve del este-sureste y alcanzó una altura de unos 500 metros, donde se estimó su velocidad en esos 11km/h. El globo se mantuvo estable a una altura de 400 a 500 metros, con el gas expandiéndose y saliendo por una válvula de seguridad automática inferior, que funcionó a la perfección. Finalmente, a las 4:35 p.m., Albert Tissandier aterrizó cerca de Croissy-sur-Seine.

Gastón lo describiría así en La Nature
Desde finales de septiembre, el equipo para la producción de gas estaba listo para operar. El globo se hallaba extendido en el suelo, bajo una gran tienda móvil, de modo que pudiera inflarse de inmediato; la barquilla y el motor estaban guardados bajo un cobertizo, y mi hermano y yo aguardábamos buen tiempo para realizar nuestro experimento.
El sábado 6, se registró una presión alta en el barómetro y, el domingo 7, el tiempo se volvió despejado, con un viento leve; por lo tanto, decidimos efectuar el experimento al día siguiente, lunes 8 de octubre.
El inflado del globo comenzó a las 8 de la mañana y continuó sin interrupción hasta las dos y media de la tarde. Esta operación fue facilitada por las cuerdas ecuatoriales que pendían a derecha e izquierda del globo, y a lo largo de las cuales se bajaban las sacas de lastre. Estas cuerdas se muestran en la Figura 2, que presenta una vista frontal del globo.
Una vez completamente inflado el aerostato, se instaló de inmediato la barquilla, junto con los depósitos de ebonita, cada uno conteniendo 30 litros de una solución ácida de bicromato de potasio.
A las tres y veinte de la tarde, tras apilar el lastre en la barquilla y equilibrarla, ascendimos lentamente al aire impulsados por un suave viento del E.S.E. (este-sureste).
En la superficie, el viento era casi nulo, pero, como ocurre con frecuencia, aumentaba su velocidad con la altitud, y pudimos comprobar, observando el desplazamiento del globo sobre la tierra, que a una altura de 500 metros alcanzaba una velocidad de 3 metros por segundo.
Mi hermano se ocupó especialmente de regular el lastre para mantener el globo a una altitud constante y no demasiado alejado del suelo. El globo flotaba de manera muy estable sobre la tierra, a una altura de 400 a 500m. Permaneció constantemente inflado, y el gas excedente escapaba por expansión, abriendo, bajo su presión, la válvula de seguridad automática inferior, cuyo funcionamiento fue muy regular.
A las cuatro y treinta y cinco, efectuamos nuestro descenso sobre una amplia llanura en las cercanías de Croissy-sur-Seine, donde las maniobras de aterrizaje fueron realizadas por mi hermano con completo éxito.
Dejamos el globo inflado durante toda la noche, y a la mañana siguiente se comprobó que no había perdido la menor cantidad de gas, permaneciendo tan lleno como la víspera.
— Traducción del artículo de La Nature publicada en Scientific American Supplement, Vol. XVI, Nº 416, 22 de diciembre de 1883, pp. 6632–6634.

Precisamente en Scientific American Supplement (1883) continuaban describiendo el artefacto así:
Fue construido por el señor Albert Tissandier, quien reemplazó con gran acierto la habitual red envolvente por una cubierta de suspensión formada por cintas cosidas a las tiras longitudinales elípticas, de acuerdo con el diagrama geométrico.
Esta cubierta de suspensión se fija en los costados del globo mediante dos varillas flexibles que se adaptan con precisión a su forma, de un extremo al otro, y mantienen todo el conjunto en su forma adecuada.
En la parte inferior de dicha cubierta se sujeta una red, que termina en veinte cuerdas de suspensión encargadas de sostener la barquilla por sus cuatro esquinas superiores.
La barquilla tiene forma de jaula y está construida con bambúes, reforzados mediante cuerdas y alambres de cobre recubiertos de gutapercha.
Las cuerdas de suspensión están unidas horizontalmente por un anillo de cordaje, situado dos metros por encima de la barquilla.
A este anillo —que distribuye la tracción de manera uniforme durante el descenso— se fijan los aparatos de parada, la cuerda guía y la línea del ancla.
El timón, formado por una gran superficie de seda sin barnizar, sostenida por una varilla de bambú, está instalado en la parte posterior del aparato.
La barquilla contiene el motor, compuesto por 24 elementos de bicromato de potasio, que alimentan una dínamo Siemens conectada a la hélice mediante un sistema de engranajes intermedios.
El motor desarrolla una potencia de 100 kilogramo-metros, equivalente a la de 10 hombres, y acciona la hélice, de aproximadamente 3 metros de diámetro (9 pies y 10 pulgadas), a una velocidad de 180 revoluciones por minuto.”
— Scientific American Supplement, Vol. XVI, Nº 416, 22 de diciembre de 1883, pág. 6631.
Fuentes
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