
Hace unos meses este descubrimiento fue sonado entre los aerotrastornados: al final de la IIGM, en Agosto de 1945, un escuadrón de Spitfires Mk. XIV, con motor Griffon, fue enterrado para evitar que cayese en manos japonesas. Durante todos estos años han permanecido bajo 30ft de tierra (9.1m) en los propios embalajes de transporte, con las alas desmontadas, e incluso se cree que con los papeles protectores de fábrica de Castle Bromwich aún sin retirar. Por eso se espera que los aviones se encuentren en muy buenas condiciones.




