El día que al Tu-4 le creció otro avión en el ala

Los aviones que se utilizan como banco de ensayos suele terminar con apariencias un tanto peculiares, como por ejemplo ocurrió con el B-17 con cinco motores, o el Gloster Meteor con hélices. En otras ocasiones al avión le pueden crecer motores en la parte trasera del fuselaje. Y en otras, como en ésta, les crece casi un avión entero nuevo.

La imagen procede de esta web, donde un modelista explica paso a paso cómo crear la maqueta a partir de la de un B-29 y un Tu-91, hay más imágenes del mismo maquetista en Britmodeller

El Tupolev Tu-4LL, ya sabéis que el Tu-4 es una copia sin licencia del B-29, era un bombardero que se estaba usando como banco de ensayos de motores. En él probaron los soviéticos motores como el reactor Mikulin AM-3, los turbohélice Ivchenko AI-20, Kuznetsov NK-4 y Kuznetsov 2TV-2F.

Y también probaron el motor y el fuselaje del Tupolev Tu-91. El Tu-91 es el equivalente a los Bréguet Alizée, Fairey Gannet o Short Seamew, un avión de lucha antisubmarina embarcado, concebido en la época en la que los aviones a pistón habían cantado ya su canto del cisne, pero las hélices eran necesarias para despegar desde los portaaviones.

Podcast: Interceptando aviones en espacio aéreo internacional, con Carlos González

La actualidad manda, y la intercepción de la semana pasada del MQ-9 Reaper por parte de dos Su 27 Flanker rusos sobre aguas internacionales nos han hecho cambiar la programación del podcast, y del blog, pues ya sabéis que solemos salir los lunes con un artículo, un miércoles de cada dos con un podcast, y el resto de la semana, con contenido variable. Y en esta ocasión la publicación del lunes la adelantamos al sábado, que el domingo es el Día del Padre y no estaréis, y el artículo del lunes lo dejamos para el miércoles.

Hoy tenemos a Carlos González, ingeniero mecánico y colaborador habitual de la Revista Ejércitos, aunque también nos acordamos de los amigos de Niebla de Guerra, Por Tierra, Mar y Aire, y echamos mucho de menos a Deivid Carri (@DCarrionF).

¿El tema? Las intercepciones de aeronaves en espacio aéreo internacional, reglas de enfrentamiento, repaso histórico… y como no, análisis del incidente de los Flanker con el Reaper sobre el Mar Negro. ¿Nos acompañáis?

El podcast se puede encontrar en Amazon Music, Apple Podcast, Google Podcast, Ivoox, Spotify

Cosas que mencionamos en el podcast

El NOTAM ruso que cubre Ucrania y el Mar Negro

El vídeo que dicen los rusos que grabaron ellos durante la interceptación.

Los paseos extra que tienen que dar las aerolíneas por no poder sobrevolar Rusia y tener que hacerlo sobre espacio aéreo internacional o países cuyo espacio aéreo no tienen denegado.

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pd: Si la intro y la despedida os son familiares, que no os sorprenda. En un ejercicio de nostalgia podcasteril he hablado con Javier Lago para pedirle permiso y utlizar la introducción que hizo para el que, si no recuerdo mal, fue el primer podcast español sobre aviación: Remove Before Flight RBF podcast

PBJ-1 (B-25 Naval) armado con cohetes en un tambor-revólver

No solo la lucha aérea llevó a la instalación de armas cada vez más grandes, como el Vickers de 40mm o el gran cañón de 355mm, también la lucha anti buque y anti submarino llevó al desarrollo de nuevas y potentes armas.

Por eso durante la Segunda Guerra Mundial se dotó al B-25 se le armó hasta los dientes. No sólo con la versión con 8 ametralladoras del calibre .50 en el moror (que podía completar con un montaje de otras cuatro más), sino con la versión que montaba un obús de 75mm.

Se modificó el morro para dar cabida a dos tambores con una salva de cinco cohetes cada uno. Los tambores podían recargarse en vuelo, accediendo a ellos desde la cabina, y disparando los 10 cohetes en tres décimas de segundo le conferían una potencia de fuego temible. Según la revista Popular Mechanix (página 114), le confería la potencia de fuego de un crucero.

NAF PBJ-1J Mitchell BuNo 35849

Además se hacía girar a los cohetes sobre su eje para ganar estabilidad en la trayectoria.

NAF PBJ-1J Mitchell BuNo 35849

El lanzador era un diseño de Bell Labs. Los lanzadores fueron fabricados por Harvey Machine Company a fines de 1945 y se instalaron en PBJ-1J 35849 (ex-USAAF 44-30980). Durante las pruebas, se descubrió que el tubo lanzador era demasiado corto y no dejaba tiempo a que el proyectil quedara estabilizado por el giro, lo que hacía que la dispersión de los mismos fuera demasiado grande. El proyecto se canceló porque los resultados se consideraron mediocres.

NAF PBJ-1J Mitchell BuNo 35849

Vía @MassiasThanos, fuentes JoeBaugher , China Lake Alumni, y Popular Mechanix (página 114)

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[Vídeo] Los efectos de un cañón de 20mm en la estructura de un avión

Cuando hablamos del cañón de Vickers de 40mm que pretendía destruir un avión completo con un solo impacto, comentamos también que hasta ese momento los aviones habían estado equipados con ametralladoras de calibre de fusil (entre 7 y 8mm de diámetro), y que con el incremento de blindaje, sistemas de depósitos auto-sellables y estructuras con caminos múltiples de carga, hacían cada vez más duro derribar un avión. Por ese mismo motivo se intentó diseñar el cañón de 20mm. Los alemanes no tenían ese problema, puesto que se habían concentrado hacía tiempo en dos calibres, la ametralladora ligera y el cañón de 20mm, como estuvimos descutiendo con Héctor Guillén en el podcast de «La Ametralladora y el Avión». Hoy os traemos el testimonio gráfico de lo que podían hacer los cañones de 20mm si impactaban en un avión. ¡imaginad lo que hubiera hecho el de 40mm!

Antes que el correo por drone fue el correo por misil

Y con esta entrada ¡¡llegamos a las 2000!! Muchas gracias por habernos acompañado todo este tiempo. Y, aunque tocaba podcast, que vendrá la semana que viene, lo hemos cambiado por una entrada especial. Esperemos que disfrutéis de ella celebrando con nosotros estas 2000 entradas.

Hoy día se lee y se escucha acerca del futuro de las entregas de paquetería y de correo gracias a los drones. Pero antes que los aviones no tripulados fueron los misiles.

Durante la Contraofensiva alemana de las Ardenas, se probó a entregar ciertos elementos de imperiosa necesidad disparándolos desde cañones (como se explica y se ve en el vídeo de aquí abajo). Esto dio la idea de entregar correo y otros bienes usando misiles.

Por un lado estuvo el misil Lobber, de Convair. En 1958, Convair diseñó un cohete no guiado, que se lanzaba desde un sistema similar al de los morteros, capaz de transportar hasta 23kg (50 libras) a una distancia de 13km (13 millas). Al acabar el combustible del motor cohete, se abría un paracaídas que aseguraba entregar los bienes de su interior con una precisión de un campo de fútbol.

Y en 1959 se hizo la primera y única entrega de correo gracias a un misil Regulus.

Antes de que el hombre llegue a la luna, el correo se entregará en cuestión de horas desde Nueva York a California, Gran Bretaña, India o Australia mediante misiles guiados,

Postmaster General Arthur E. Summerfield en Engineering 360

El 8 de junio de 1959, se lanzaba desde el submarino USS Barbero un misil Regulus cargado con 3000 cartas idénticas, escritas por Summerfield, que alcanzarían su destino, la Estación Naval de Mayport. en tan solo 22 minutos. Una vez llegadas a su destino, siguieron su curso de forma ordinaria. Todos los miembros del submarino recibieron, a su vez, una copia de la carta, una rareza filatélica.

Ambos proyectos fueron cancelados por su precisión. En el primer caso, por su falta de precisión. En el segundo, porque había sido demostrada su elevadísima precisión, y utilizar este tipo de misiles para servicios regulares, públicos y abiertos hubiera dotado de muchos datos de inteligencia de forma abierta a los soviéticos.

Vía @MassiasThanos, Fuentes: Smithsonian , Recovery Ships, Aerospace Projects Review

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