Cuando se tiene un buen diseño y se quiere mejorar su velocidad, su capacidad de carga, su autonomía (llevando la misma carga pero más combustible), su capacidad STOL o su capacidad de ascenso, se recurre en ocasiones a aumentar la potencia del motor o cuando esto no es posible, a añadir otro motor, o directamente otro fuselaje. Algunas de estas conversiones resultaron eficaces y hasta bonitas, como el P-82 Twin Mustang o la Dornier Do-28. Otras quedaron en simples engendros mutantes que no llegaron a ningún sitio, como estas conversiones de la Piper Cub.