Tanques que vuelan: el carro velocce que volaba en el SM-82

El SM-82 con el tanque ligero L-3

El transporte de vehículos blindados a larga distancia siempre ha sido un gran problema, y lo sigue siendo. Por eso, durante los años 30, se idearon varias formas de hacer que los tanques volasen. Y aunque ya os habíamos hablado de algunas, (y otra más) hoy os traemos otro ejemplo más: el carro italiano L-3 transportado en el Savoia-Marchetti SM-82.

El carro velocce procedía del concepto de diseño de carro ligero que se puso de moda tras la tanqueta Carden-Lloyd. Era biplaza y contaba con un blindaje extremadamente ligero (14mm en el mejor de los casos) como para enfrentarse incluso a los pobremente armados pero muy blindados carros britáicos. Por su velocidad campo a través y su alta movilidad podía ser útil como vehículo de exploración. Pero fue su bajo peso y reducido tamaño el que hizo plantearse al ejército italiano que podía ser un carro aerotransportado, y dotar así de movilidad aérea a sus unidades mecanizadas ligeras.

Ruta de Italia a Etiopía

Para poder desplegar carros en Abisinia (Etiopía) de forma rápida desde Italia, a finales de abril de 1939 se pide a SIAI que modifique dos SM-82 para transportar distintos pertrechos militares, desde el carro ligero L-3 hasta cañones de artillería. Pero además tuvo que modificarse como transporte de tropas o material y bombardero nocturno. Esta variedad de cargas hizo que el desarrollo de las aeronaves fuera más lento de lo previsto, y en octubre de 1940 el problema estaba lejos de estar resuelto.

Tanque ligero L-3 cargado en la bodega de bombas del SM-82

Tras las pruebas en vuelo, se consideró para el transporte de la versión lanzallamas del carro, para su uso por las tropas paracaidistas.

Finalmente no se utilizó de forma operativa, posiblemente poque su uso sería demasiado eventual.

Fuentes

Tanques que vuelan

 

Christie flying tank

Christie Flying Tank

 

TB-3 con T-37

 T-37 lanzado desde un TB-3

Uno de los mayores problemas del arma acorazada es su movilidad. Sí, una vez en el campo de batalla se mueven con rapidez y pueden afrontar casi cualquier tipo de terrenos, salvo extensiones de agua, y hacer un despliegue a larga distancia puede ser complicado: son demasiado lentos para hacerlo por tierra y demasiado pesados para hacerlo por aire. Ambos problemas dieron diversas soluciones. Ante el 1º se inventaron tanques que flotaban, como el T-37 o los Sherman DD, o que podían hacer vadeos profundos, como los Panzer III. La solución a lo 2º fue más compleja: tanques ligeros transportables dentro de aviones de carga, aviones cada vez más grandes capaces de transportarlos e incluso se intentó dotarles de alas para remolcarlos como planeadores o convertirlos en aviones con motor, como el Antonov KT o el Christie Tank, ambos presentados en este blog hace ya unos años. Hoy vamos a tratarlos con un poco más de profundidad:

 

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