Caza drones: de la improvisación al avión especializado. Y Europa quiere uno.

Embraer Super Tucano Caza drones, os lo presentamos aquí

Lo que comenzó con modificaciones y adaptaciones rápidas de aeronaves ligeras (Aeroprakt, Cessna, Shark), agrícolas (Zlin) y entrenadores militares (Yak-52) para contar con cazas baratos anti-drones (counter-UAV) nacidos de la necesidad se está convirtiendo en el desarrollo de aeronaves especializadas basadas en entrenadores militares modernos que ya habían sido modificados previamente como aviones de ataque ligeros, como el AT-6 Texan II y el Embraer A-29.

Esta especialización se debe en parte al creciente número de aviones no tripulados con capacidad de ataque y de drones kamikaze, así como la creciente capacidad de los mismos de defenderse, como la adición de misiles antiaéreos a los Geran (Sahed rusos), lo que hace necesario aumentar el número de capas disponibles para defenderse de estos ataques, así como abaratar el coste de las mismas, mientras que se aumenta la seguridad de los tripulantes, que ahora se ven en riesgo tras la adición de la capacidad anti-aérea de estos drones.

En Europa, hasta ahora, no se había visto ningún movimiento en la creación de este tipo de aeronaves. Hasta ahora. Lo curioso es que el encargo no viene de ninguno de los ejércitos ni de ninguna de las fuerzas aéreas, sino de la comisión europea. Tal vez por ello piden requisitos un tanto contradictorios, como que sea turbohélice y furtivo a la vez (si recordáis el podcast donde explicamos qué son los aviones furtivos, una hélice es incompatible con este concepto).

Aunque, vistas las adaptaciones que se están realizando de aviones entrenadores a aviones COIN, y de avión COIN a caza drones, y la falta de aviones de entrenamiento turbohélices europeos, así como la necesidad de las fuerzas aéreas europeas de renovar sus entrenadores, puede ser una gran oportunidad para Pilatus, aunque Suiza no esté en la UE ha vendido muchos entrenadores y crear kits de conversión en cooperación con empresas de la UE sería más que interesante; y visto la falta de entrenadores turbohélices europeos, tampoco descartaría la llegada de más aviones turcos, como el Hurkus, en asociación con compañías europeas. Lo que sorprende es, que buscando abaratar costes y aumentar la seguridad para los tripulantes, no se defina el Future Multirole Light Aircraft (FMLA) como no tripulado, o al menos opcionalmente no tripulado. Aunque más interesante sería la creación de UAVs especializados, con capacidades ISR, contra drone, ataque… y de bajo coste.

Os recomendamos encarecidamente escuchar el episodio: [Podcast] Ataques masivos con drones y sus contramedidas

Según leemos en Opex 360:

La Comisión Europea desbloqueará 15 millones de euros para desarrollar un avión de ataque ligero con capacidad contra-uav

La Comisión Europea ha anunciado la asignación de 15 millones de euros del Fondo Europeo de Defensa (FEDef) para apoyar el desarrollo del Future Multirole Light Aircraft (FMLA), un avión ligero multimisión de ataque destinado a cubrir carencias crecientes en las capacidades aéreas de los Estados miembros.

Aunque la definición de requisitos militares sigue siendo competencia exclusiva de los países de la UE, Bruselas ha incluido el FMLA entre los proyectos considerados prioritarios, en un contexto marcado por el envejecimiento de la flota europea de aeronaves ligeras y la evolución de los escenarios operativos contemporáneos.

Se concibe como un avión turbohélice de bajo coste, capaz de operar en entornos operativos diversos, tanto militares como civiles. Entre sus misiones principales figuran el apoyo aéreo cercano, las operaciones ISR, la lucha contra drones y el contraterrorismo.

Además de su empleo militar, la Comisión subraya la necesidad de que la plataforma sea fácilmente convertible para misiones de seguridad interior, como la vigilancia de fronteras, la búsqueda y rescate o el apoyo humanitario en caso de catástrofes naturales, reforzando así su carácter dual.

Nota de Sandglass Patrol: Tanto las misiones militares como las civiles definidas en los dos párrafos de arriba se están llevando (o se pueden llevar) a cabo de forma eficaz con aeronaves no tripuladas.

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es la exigencia de integrar tecnologías y materiales que reduzcan la firma radar y la detectabilidad frente a otros sensores, con el objetivo de mejorar la supervivencia de la aeronave. Aunque este requisito choca casi frontalmente con el uso de hélices.

El diseño también deberá contemplar la protección frente a interferencias electromagnéticas y suplantación de señales, un factor clave, como ha demostrado la guerra de Ucrania.

Según las especificaciones preliminares, el FMLA deberá tener un peso máximo al despegue de 7500 kg, capacidad STOL (despegue y aterrizaje cortos) y un compartimento de carga.

La Comisión justifica el proyecto por la existencia de una “laguna estratégica” europea en este segmento, actualmente dominado por fabricantes no europeos como Embraer con su A-29 Super Tucano, así como Pilatus, Beechcraft y las conversiones de aviones agrícolas a aviones de ataque.

La iniciativa se alinea con debates ya existentes en varios países europeos. En Francia, por ejemplo, la introducción de aviones de ataque ligero ha sido defendida en informes parlamentarios como una solución para equilibrar masa y alta tecnología en las fuerzas armadas. Más recientemente, Polonia ha anunciado su interés en evaluar el A-29 Super Tucano para misiones antidron, una práctica ya observada en el conflicto de Ucrania.


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