La nueva era del poder aéreo: claves de la Conferencia Internacional de Cazas 2025 y el dominio aéreo de próxima generación

La 25ª Conferencia Internacional de Caza (IFC25) se ha celebrado recientemente en Roma, donde expertos de la OTAN, la industria aeroespacial y proveedores de sistemas no tripulados debatieron la urgencia de acelerar la producción, la integración de IA y las plataformas autónomas, así como los avances significativos de las capacidades de Rusia y China. Se analizaron los retos geoestratégicos, las brechas de capacidad y las recomendaciones para garantizar el dominio aérea en la próxima década. Matthew Barnard, de la Royal Aeronautical Society estuvo allí y ha escrito una entrada para el blog Insights de la RAe. Nosotros os lo hemos traducido aquí debajo, y además hemos buscado todas las entradas del blog y episodios del podcast que hemos creído que son relevantes para complementar esta entrada.

“En las décadas transcurridas desde el fin de la Guerra Fría hemos tenido mucho tiempo pero poco presupuesto; ahora tenemos mucho presupuesto pero poco tiempo.”

Esta cita estableció el tono de la Conferencia Internacional de Cazas 2025 (IFC25). Estas palabras se reforzaron con comentarios que subrayaban la necesidad de rapidez en la fabricación de plataformas, equipos y municiones, respaldados por discusiones sobre sistemas autónomos, inteligencia artificial (IA) y la integración entre sistemas tripulados/no tripulados.

La mayoría de los proveedores occidentales de sistemas de combate aéreo asistieron a la IFC25, entre ellos Lockheed Martin, Eurofighter, Northrop Grumman y Airbus, cuyos representantes ofrecieron una serie de ponencias. También estuvieron presentes proveedores de plataformas no tripuladas: Shield AI, General Atomics y Anduril; estos dos últimos mostraron maquetas a tamaño real de sus Aeronaves de Combate Colaborativas (CCAs, loyal wingman, remote carrier…) YFQ-42A y YFQ-44A Fury.

General Atomic Gambit, ahora YFQ-42

Los representantes de la nación anfitriona ofrecieron una visión general de lo que llamaron “la continua y creciente inestabilidad” en una era emergente de “competencia entre grandes potencias,” destacando algunos de los desafíos que las fuerzas aéreas de la OTAN y sus aliados enfrentarán en la próxima década. Aconsejaron que los gobiernos de la OTAN, las fuerzas aéreas y la propia industria deben trabajar juntos para asegurar la velocidad y la escala de producción de plataformas, armamento y equipos para satisfacer “la señal de demanda” y que los futuros sistemas deberían construirse alrededor de una arquitectura abierta para garantizar una fácil interoperabilidad. La visión italiana concluyó que aquellos que puedan controlar mejor y con mayor rapidez el espacio cognitivo en la cadena de destrucción desde el sensor hasta el tirador “tendrán la ventaja en el espacio de combate multi‑dominio del siglo XXI.”

Análisis de los adversarios

Rusia ha sufrido importantes pérdidas en Ucrania, pero es “más capaz de lo que era en 2022.” (UAC)

Posteriormente, se realizaron dos ponencias a cargo de destacados académicos del Royal United Services Institute (RUSI) y del International Institute for Strategic Studies (IISS).

El profesor Justin Bronk, de RUSI, ofreció las últimas perspectivas sobre la guerra en Ucrania y cómo deben interpretarse para mejorar la preparación de la OTAN ante las crecientes amenazas adversarias. En el contexto del conflicto, señaló que Ucrania ha infligido alrededor de 1,3 millones de bajas a los invasores desde febrero de 2022, incluidas estimaciones de 300000 a 450000 muertos.

Bronk afirmó que las cifras de bajas que la OTAN podría infligir, usando capacidades convencionales, “probablemente no serían suficientes para disuadir mediante la mera amenaza de desgaste” en ausencia de resultados decisivos en el campo de batalla.

Además, a pesar de las grandes pérdidas sufridas por el invasor en Ucrania, tanto en personal como en material, éste ha logrado compensarlas mediante una transformación de la economía rusa hacia una postura de “guerra total.” Así, Rusia es ahora “más capaz de lo que era en 2022” en la mayoría de las áreas que afectan directamente a las fuerzas de la OTAN. Bronk también indicó que, a pesar de sus pérdidas, la defensa antiaérea basadas en tierra (GBAD) rusa es también mejor que en 2022.

Luego analizó el contexto geopolítico más amplio, destacando que la OTAN tiene una “ventana de vulnerabilidad” en Europa en los próximos tres años y advirtiendo que, en el Indo-Pacífico, debido al incremento continuado de las capacidades aeroespaciales de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación (PLAAF), el poder aéreo de Estados Unidos podría “difícilmente ayudar a Europa a gran escala,” especialmente si el conflicto estalla de forma simultánea o en un marco temporal similar en ambas regiones.

En consecuencia, Bronk propuso que los países europeos de la OTAN deben “rellenar los huecos donde actualmente dependemos de EE. UU.”, especialmente en términos de Supresión/Desactivación de Defensas Aéreas Enemigas (SEAD/DEAD) y en sistemas de Ataque Electrónico (EA).

Además, las fuerzas aéreas de la OTAN deben mejorar colectivamente tanto el estándar como el realismo de sus entrenamientos y ejercicios, y asegurar que pueden igualar colectivamente el estándar prevalente de las principales fuerzas aéreas europeas y de las de EE.UU.

Las recomendaciones incluyeron la necesidad de adquirir un número suficiente de misiles aire-aire y aire-superficie de alcance medio/largo para “rellenar los carriles” de las plataformas de combate aéreo, algo que debería hacerse como una “tarea de respuesta ante la crisis ya” junto con la adquisición de pods de guerra electrónica de Arexis para su instalación en los Saab Gripen y en las plataformas de combate electrónico Typhoon de la Luftwaffe.

Una PLAAF (Fuerza aérea popular china) moderna

Con la llegada de nuevas aeronaves, como el J‑35, la edad media de los cazas de la PLAAF es ahora inferior a diez años. (Internet chino)

Posteriormente, Douglas Barrie impartió una ponencia sobre el programa de modernización de la PLAAF puesto en marcha al final de la Guerra Fría. Señaló que en 1989 la PLAAF volaba principalmente con plataformas de combate basadas en diseños soviéticos de la década de 1950, mientras que la USAF operaba alrededor de 1.000 F‑16 y 750 F‑15, con una edad media de la flota de 4 y 7,5 años, respectivamente. El F‑15 ya tenía capacidad para todas las condiciones meteorológicas y alcance BVR (Beyond Visual Range).

En comparación, la PLAAF volaba principalmente los Shenyang J‑6 (la versión china del MiG‑19) y el J‑7, un interceptor chino basado en gran medida en el soviético MiG‑21. Ambos tenían capacidad solo de alcance dentro del visual (WVR – Within Visual Range).

Treinta y cinco años después, gran parte del inventario de combate aéreo de EE. UU. sigue centrado en F‑16 y F‑15, con la edad media de la variante F‑15E ahora de 32 años. Una flota relativamente pequeña (165) de F‑22 (con una edad media de 19 años) complementa el inventario y las entregas de F‑35 siguen en curso; incluso el primer prototipo del F‑35 voló hace 20 años, en 2006.

En cambio, con la culminación de la Guerra Fría permitiendo a China acceder a la experiencia y plataformas rusas post soviéticas, combinada con la disponibilidad de tecnologías electrónicas y aviónicas occidentales, se inició un importante programa de modernización del combate aéreo de la PLAAF.

Se indicaron tres hitos que significan incrementos de capacidad china. En primer lugar, la producción bajo licencia del Sukhoi Su-27 de 4.ª generación (conocido como Shenyang J‑11). En segundo lugar, a partir de mediados de los años 2000, el desarrollo propio de cazas de generaciones 4 y 4.5 con los Chengdu J‑10 y J‑16 (este último, una variante del J‑11 con radar AESA y otros sistemas de aviónica y de guerra electrónica mejorados). Por último, varios programas de 5.ª y 6.ª generación están actualmente en desarrollo, entre ellos el J‑20 y el J‑35, junto con los últimos desarrollos revelados a finales de 2024.

Los tipos más numerosos en el inventario actual de la PLAAF, el J‑10, J‑16 y J‑20, tienen una edad promedio de menos de diez años, y el desarrollo de plataformas de 5.ª y 6.ª generación por parte de China demuestra sus capacidades de diseño autóctono para plataformas de baja observabilidad (LO), incluso si parte de la tecnología puede haber sido “tomada prestada” de otros lugares.

Los desarrollos chinos de misiles aire-aire de largo alcance son tan impresionantes como los de las plataformas que los portan. En 1989 la PLAAF disponía de capacidades WVR con misiles PL‑2 y PL‑5 (copias efectivas del AIM‑9 Sidewinder). Hoy, con el PL‑15, la PLAAF no solo tiene una capacidad WVR, sino también un misil BVR aire‑aire con guía activa por radar (AAM) con un alcance estimado entre 90 y 180 millas. Esto es comparable o superior a sus competidores occidentales, como la serie AIM‑120 que presume un alcance de 45 a 100 millas o el Meteor con un alcance estimado entre 75 y 125 millas. Durante el enfrentamiento entre India y Pakistán en mayo de 2025, un PL‑15 disparado desde un J‑10 de la Fuerza Aérea de Pakistán supuestamente abatió al menos un Rafale de la Fuerza Aérea India, a 110 millas.

China también ha desarrollado –y presumiblemente desplegado– el PL‑17 AAM, para interceptar activos aéreos de alto valor (HVAA), tales como plataformas de reabastecimiento en vuelo (AAR) y de alerta y control (AEW&C) a distancias de hasta 250 millas. Esto se ha creado con la intención de garantizar que Pekín pueda inmovilizar HVAA a largas distancias de la China continental.

Combatiendo la geografía

Reclamaciones chinas

Una ponencia del comandante del Grupo de Combate Aéreo de la RAAF, el Air Vice-Marshal Peter Robinson, subrayó los desafíos geográficos y geopolíticos a los que se enfrenta la fuerza aérea.

Robinson detalló que la masa terrestre de Australia se extiende por alrededor de 2300 millas, tanto de este a oeste como de norte a sur. Al superponerlo en un mapa de Europa, es una distancia equivalente desde la costa este de Islandia hasta gran parte de Rusia en el eje Este–Oeste y desde el norte de Noruega hasta el sur de Grecia en el eje Norte–Sur. Además, dada su ubicación geográfica respecto a aliados y posibles adversarios en la región del Indo‑Pacífico, su área de operaciones percibida abarca un arco de alcance de 180 grados, desde su costa oeste hasta la costa este. Esto facilita la defensa del territorio y el apoyo directo a los aliados regionales al norte, como Indonesia, Malasia, Singapur y Filipinas, así como la posibilidad de actuar como socio regional clave de EE.UU.

Las misiones clave de la RAAF son la defensa integrada de aire y Defensa de misiles (IAMD) del territorio junto con ataques a larga distancia terrestres y marítimos para “mantener a los adversarios en riesgo” si amenazan a los aliados regionales, o a las rutas marítimas de las que Australia depende para su comercio, o al propio territorio.

Para satisfacer sus requerimientos estratégicos, la RAAF está llevando a cabo programas de re-equipamiento y modernización de su flota, basados en la adquisición del F‑35A y la modificación de activos F/A‑18F existentes que llevan combinaciones de misiles de largo alcance para fines de ataque y una gama de AAM para misiones OCA/DCA.

Estos activos se complementan con plataformas de guerra electrónica EA‑18G EA y la introducción de aviones de combate no tripulados como el MQ‑28 Ghost Bat, que ha estado siendo ensayado y evaluado durante los últimos años, con integración del AIM‑120 AMRAAM y pruebas de lanzamiento de armas desde diciembre de 2025.

Además, la RAAF está realizando un Análisis de Alternativaspara la posible adquisición de misiles de mayor alcance para incorporar a su inventario, reconociendo que las Weapon Engagement Zones (WEZ) que pueden alcanzar los adversarios potenciales se están extendiendo a alcances hasta ahora inimaginables.

La tiranía de las distancias

El Jefe de Desarrollo de la Fuerza Aérea y Espacial de la RCAF, el General Mayor Jeff Smyth, y la Directora General de Capacidad de Cazas de la RCAF, Crista‑lynn Ferguson, detallaron la “tiranía de la distancia” de Canadá, así como los desafíos geográficos que son más extremos que los de su aliado del hemisferio Sur. Smyth apuntó que la punta norte de Canadá está más cerca de Moscú que de Ottawa, o que la base de la RCAF en Goose Bay, Labrador, está más cerca de París (a 2.670 millas), que la distancia de Terranova a Isla de Vancouver (3.300 millas). La población de Canadá, 41 millones, vive en apenas 3,8 millones de millas cuadradas; mientras que el 40% del país se halla por encima del Círculo Polar Ártico, donde viven menos de 150000 personas.

Canadá tiene una serie de amenazas a su seguridad nacional, la mayoría de las cuales podrían entrar en su espacio aéreo desde su costa norte, a través del Círculo Ártico, aunque, como Canadá tiene la costa más larga del mundo, los adversarios también podrían lanzar misiles aéreos y marítimos desde, bajo o sobre los océanos Ártico, Atlántico o Pacífico. Del mismo modo, podrían lanzarse misiles desde la masa terrestre euroasiática. Las amenazas van desde misiles balísticos intercontinentales basados en tierra y submarinos, hasta misiles de crucero lanzados desde tierra, aire o mar y vehículos hipersónicos y pequeños sistemas aéreos no tripulados (UCAS). Canadá, junto con EE. UU., mantiene la estructura de mando de la Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD), diseñada para detectar y proteger el continente ante tales amenazas.

Para contrarrestarlas, Canadá está llevando a cabo un importante programa de reequipamiento con la RCAF al frente. Smyth declaró: “Después de décadas de subinversión, la RCAF recapitalizará el 80% de su inventario de aeronaves en la próxima década.” Cuando se retenga equipo existente, se actualizará para mantener su relevancia. Por ejemplo, 32 de 88 CF‑188 están siendo modificados con radares AESA, sistemas de seguimiento del terreno automatizados y capacidad para portar misiles de largo alcance y bombas planeadoras guiadas avanzadas.

La financiación para nuevas plataformas incluye 88 CF‑35A por un costo total de CA$27 mil millones. A pesar de los informes de los medios que señalan que el gobierno canadiense está revisando su compromiso con el programa, la comunicación de la RCAF en la IFC fue que seguirá planificando para la “plena y planificada flota CF‑35” en el inventario, “a menos que el Gobierno indique lo contrario”.

Otros programas de recapitalización incluyen una flota de +8 Airbus CC‑330 AAR/transporte (MRTT), con “ocho como número mínimo de aeronaves necesarias para apoyar operaciones de AAR en Canadá”. También se discutió una flota de “hasta 16” aeronaves de patrulla marítima Boeing P‑8 (MPA), un número similar de aeronaves de búsqueda y rescate Airbus CC‑295 (SAR) y 11 plataformas General Atomics CQ‑9B ISR, junto con un requisito declarado de “seis a ocho” plataformas AEW&C. Para apoyar estas capacidades, todas las bases de la RCAF están siendo modernizadas, incluidas las dos bases principales de cazas en Cold Lake AFB, Alberta y Bagotville AFB, Quebec.

Quizá el objetivo más impresionante es el plan de aumento de personal. Los niveles actuales de la RCAF se sitúan alrededor de 15000, de los que unos 2000 son reservistas. El objetivo es incrementar la fuerza de la RCAF en varios miles, ya que el número total de las Fuerzas Armadas Canadienses (RCAF, Ejército, Marina y Fuerzas Especiales) regulares asciende a más de 100000, además de una reserva de hasta 300000.

Formar y equipar a un incremento tan grande de mano de obra no será una hazaña pequeña, incluso con un aumento presupuestario del 2% del PIB en 2025 a un presupuesto planificado del 3,5% para 2030. Sin embargo, como afirmó Smyth, “la comodidad del tiempo no está de nuestro lado.”

Equipo Suecia

Representantes de la Administración de Materiales de Defensa Gubernamental de Suecia (FMV), de la Fuerza Aérea Sueca y de Saab estuvieron muy visibles. El General de División Wikman, Jefe de la Flygvapnet, y el Jefe de Ensayos y Verificación de Vuelo de Saab Aeronautics, Mikael Olsson, ofrecieron ponencias interconectadas que reforzaron la naturaleza cooperativa de las entidades que desarrollan, adquieren y operan equipos que históricamente defienden el territorio sueco y que ahora también ayudan a defender la Northern Flank de la OTAN y el “High North.”

Wikman abrió su ponencia con la proposición: “Vivimos con un sentido de urgencia, bajo una alta presión y con un ritmo acelerado. ¿El conflicto decisivo llegará en años y no en décadas? ¿Estaremos listos?” Al resaltar el enfoque de Suecia hacia la preparación, enfatizó que es esencial “adaptarse a la velocidad de la relevancia”, lo que “exige agilidad en cada dominio” del espacio de combate.

Afirmó que para garantizar una disuasión creíble, Suecia y la OTAN deben desarrollar la capacidad a un ritmo adecuado, advirtiendo que existe “un riesgo de que no podamos disuadir eficazmente con los procesos actuales.”

Destacando que los ciclos de desarrollo en Ucrania, particularmente con el software de drones, y las tácticas concurrentes, ocurren en semanas y no meses o años, señaló que controlar el “ciclo de adaptación” para desarrollar y adaptar más rápidamente que los adversarios es esencial. “Quien aprende más rápido gana,” afirmó Wikman, subrayando que el gobierno, la academia y la industria deben ser todos “parte de la fuerza.”

Como ejemplo de este ethos de la “fuerza total”, cuando la Flygvapnet tuvo que desplegar aviones Saab Gripen C/D para misiones de Enhanced Air Policing (vigilancia aérea mejorada) en Polonia, se reconoció que el software de misión de la aeronave requeriría modificaciones para identificar, rastrear y hacer frente a drones pequeños, así como a amenazas aéreas tradicionales. En conjunción con el FMV y Saab, los sistemas de misión del Gripen fueron modificados en 12 semanas. Sin embargo, con la necesidad de innovar bajo presión, ¿son tres meses suficientemente rápidos? Posteriormente, en una conversación aparte que el autor mantuvo con representantes de Saab, le informaron que el mismo trabajo podría realizarse en “alrededor de siete a diez días” en la variante Gripen E/F, gracias a su modularidad, dado el completo aislamiento entre el sistema de control de vuelo de la variante y la arquitectura del sistema de misión de Saab y la continua impulsión de generar constantemente actualizaciones de software de misión, no de forma incremental.

La ponencia de Olsson expandió aún más el tema y destacó trabajos recientes que Saab ha llevado a cabo, en conjunto con Helsing, para diseñar, desarrollar e incorporar el agente de IA Centaur en un Gripen E/F de producción. El proyecto Beyond, como fue denominado, se entregó en alrededor de seis meses. Un objetivo clave del proyecto fue integrar el agente de IA en la aeronave sin modificar la configuración base de la aeronave, demostrando cómo el modelo de arquitectura abierta del Gripen es capaz de integrar un paquete de IA y volar de forma autónoma, segura y fiable en un entorno operativo.

Un objetivo secundario clave fue investigar si un agente entrenado con IA podría vencer a un humano en combates BVR. Ambos elementos del proyecto obtuvieron respuesta afirmativa, con escenarios de engagement BVR complejos llevados a cabo de forma autónoma por la aeronave, y el agente de IA utilizando datos generados por los sensores a bordo para situarlo en posiciones que permitan al piloto a bordo “disparar” posteriormente.

Aviones de combate autónomos

Airbus Wingman

Además de varias ponencias, la conferencia ofreció una serie de debates en panel sobre temas de combate aéreo. Quizá el más interesante llevó por título: «Autonomía de misión para el dominio aéreo de próxima generación, hoy» y fue moderado por un antiguo oficial superior de la USAF. Cuatro ponentes, que trabajan en sistemas autónomos y no tripulados con diversas entidades estadounidenses y europeas, discutieron temas centrados en el nivel de confianza en sistemas no tripulados y autónomos por parte de los operadores, reconociendo que en Ucrania “el 90% de los objetivos están siendo atacados por drones.”

Un punto clave fue la discusión ética sobre los sistemas autónomos y cuánta autonomía se concede: es decir, cuánta intervención humana se coloca en el ciclo de decisión sensor–tirador. Uno de los ponentes señaló que estamos acercándonos rápidamente a la situación en la que estarán disponibles sistemas totalmente autónomos; sin embargo, el debate ético y legal sobre el nivel de autonomía a otorgar en estos sistemas aún no está maduro.

Se sugirió que, en un conflicto, las reglas de enfrentamiento que rodean la cantidad de autonomía permitida en sistemas no tripulados podrían variar y cambiar según el escenario, con un ponente comentando que “la autonomía de misión liderará la próxima generación de dominio aéreo,” afirmando que la autonomía proporcionará “una diferencia de un orden de magnitud.”

Conclusión

“Ocurrirán cambios, ya sean por ti o sobre ti” (Saab)

Los ciclos de desarrollo de sistemas de combate aéreo están aumentando en consonancia con el nivel percibido de amenaza que suponen los adversarios potenciales. Saab, entre otros, ha demostrado que los sistemas de misión basados en software integrados en plataformas acelerarán la tasa de cambio. También están emergiendo sistemas no tripulados, con diversos grados de autonomía.

GCAP

Con Múnich acogiendo la IFC de 2026, será interesante ver cómo evolucionarán en ese periodo varios programas de 6.ª generación. ¿Cómo se verá el programa FCAS/SCAF en noviembre? Mientras tanto, Suecia espera una respuesta a la propuesta de programa conjunto de caza de sexta generación a Alemania, en caso de que las discusiones con Francia se retrasen. Para IFC26, el demostrador GCAP del Reino Unido debería estar cerca de realizar su primer vuelo y se espera que haya más información sobre el progreso del programa y sobre capacidades adicionales de su comprensión, incluida la de sistemas no tripulados, autónomos y IA, que continuarán avanzando a buen ritmo.

Quizá la síntesis perfecta de la situación actual vino de Saab, que mostró un cartel en IFA25 con un Gripen E junto a un CCA no bautizado, cuya forma en planta recordaba fuertemente al Saab Draken de los años 60. El lema decía simplemente: “ Ocurrirán cambios, ya sean por ti o sobre ti”.

Conclusiones Sandglass Patrol

  • Se ha terminado la época donde no había inversión pero había tiempo. Ahora hay mucha inversión, pero no hay tiempo
  • Durante mucho tiempo China fue a la zaga de occidente, pero con inversión y trabajo se han posicionado a la par. No se puede menospreciar su capacidad tecnológica ni militar.
  • Rusia funciona hace tiempo con economía de guerra
  • La capacidad de adaptarse al medio, en especial cuando hablamos de software debe medirse en días, no en semanas ni meses.

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