Partenavia/Tecnam P86, la antecesora bideriva de la P-92

Partenavia fue la primera empresa fundada por los hermanos Pascale, actualmente más conocidos por sus aviones Tecnam. De hecho, la P de los Tecnam, así como la de los Partenavia, viene de su apellido. El número, como habréis imaginado, tiene que ver con el año de diseño.

En 1988, Partenavia creó la empresa Aviolight como una empresa conjunta con otras dos empresas (Avio Interiors y Tecnam) para producir un avión ligero, el P.86, con una serie inicial de 100 aviones, para el Aeroclub de Italia, propulsados por un Limbach L2000 de 75 hp, con modificaciones para permitir la certificación bajo la parte FAR 23. Pero Partenavia se declaró en quiebra ese mismo año y del avión tan solo se produjo el prototipo que había volado dos años antes.

El Partenavia P.86 Mosquito fue un avión de entrenamiento civil biplaza lado-a-lado que voló por primera vez en Italia el 27 de abril de 1986. Era un monoplano de ala alta, de estructura semi-monocasco y con tren de aterrizaje triciclo, fijo. Podemos ver ya en él líneas que recuerdan claramente a la P.92 de Tecnam, aunque el diseño original tenía un delgado puro de cola y cola doble.

El prototipo, en lugar de montar el motor Limbach escogido para la producción en serie, montaba un KFM 112M de 60hp.

El ala era de cuerda constante, con un perfil NACA 63A-416 modificado. Tenía pequeño diedro de 1.5º y un ángulo de asiento (el de la cuerda con la horizontal cuando el avión está en el suelo sobre las tres ruedas) de tres grados. La estructura era clásica, con dos largueros de 2024-T3, flaps simples de borde de salida y alerones.

El fuselaje era semimonocasco en la sección de la cabina, bajo el ala. El puro de cola era tubular y sostenía un plano horizontal terminado en dos empenajes verticales. El empenaje horizontal estaba formado por un estabilizador fijo y el timón, único que contaba con una aleta compensadora.

El tren de aterrizaje era triciclo, con el sistema de suspensión típico de Partenavia. Usaba ruedas de tamaño 5.00-5.

La hélice era una Hoffman de paso fijo. El motor del prototipo era un KFM, pero para la serie se había pensado en un Limbach L2000, alimentado por depósitos integrales en las alas, totalizando 70 litros de combustible.

El equipo previsto era una radio VHF de King o de Collins. Tanto el ADF como el transponder eran opcionales.

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Fuentes

Fuente: Jane’sall the world’s aircraft, 1988-89

Tecnam

Película de 1931: ¿Cómo funciona un autogiro?

A estas alturas, y con todo lo que hemos hablado de autogiros tanto el año pasado como éste, seguro que ya sois expertos en él. No obstante, una película de 1931 hablando acerca de cómo funciona la máquina de Juan de la Cierva es una joya que no podemos dejar de compartir.

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[Vídeos] Estampando aviones en nombre de la ciencia

En 2015 os enseñamos un vídeo de la NASA en la que realiza un ensayo con una Cessna, y la estampa contra el suelo para entender dónde es mejor colocar unas balizas. Y, desde entonces, he de reconocer que nos hemos aficionado un tanto a estos espectaculares ensayos de impacto. Son similares a los famosos crash test de la automoción, pero para ensayar aporrizajes severos.

Se equipa la aeronave con sensores, se equipa con maniquíes para simular que son personas, se llena de acelerómetros, se pinta la aeronave de una forma específica para facilitar el trabajo a las cámaras… se carga a través de unas eslingas y se alza en el pórtico desde el que se va a dejar caer, ¡y a estampar aviones en nombre de la ciencia!

Os dejamos algunos de estos ensayos.

Como curiosidad, el último ensayo de este tipo del que tenemos constancia, es el de un fuselaje más o menos característico de un eVTOL. Hay que destacar también que el ensayo se realiza sin tren de aterrizaje ni patines, entendemos que simulando un aterrizaje de emergencia en una aeronave de este estilo que ha tenido problemas para desplegar el tren. Los resultados no fueron muy alentadores… así que es de esperar que pidan algún tipo de medida correctiva. ¿Llevar tren o patines fijo?

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[Vídeo] Los efectos de un cañón de 20mm en la estructura de un avión

Cuando hablamos del cañón de Vickers de 40mm que pretendía destruir un avión completo con un solo impacto, comentamos también que hasta ese momento los aviones habían estado equipados con ametralladoras de calibre de fusil (entre 7 y 8mm de diámetro), y que con el incremento de blindaje, sistemas de depósitos auto-sellables y estructuras con caminos múltiples de carga, hacían cada vez más duro derribar un avión. Por ese mismo motivo se intentó diseñar el cañón de 20mm. Los alemanes no tenían ese problema, puesto que se habían concentrado hacía tiempo en dos calibres, la ametralladora ligera y el cañón de 20mm, como estuvimos descutiendo con Héctor Guillén en el podcast de «La Ametralladora y el Avión». Hoy os traemos el testimonio gráfico de lo que podían hacer los cañones de 20mm si impactaban en un avión. ¡imaginad lo que hubiera hecho el de 40mm!

Antes que el correo por drone fue el correo por misil

Y con esta entrada ¡¡llegamos a las 2000!! Muchas gracias por habernos acompañado todo este tiempo. Y, aunque tocaba podcast, que vendrá la semana que viene, lo hemos cambiado por una entrada especial. Esperemos que disfrutéis de ella celebrando con nosotros estas 2000 entradas.

Hoy día se lee y se escucha acerca del futuro de las entregas de paquetería y de correo gracias a los drones. Pero antes que los aviones no tripulados fueron los misiles.

Durante la Contraofensiva alemana de las Ardenas, se probó a entregar ciertos elementos de imperiosa necesidad disparándolos desde cañones (como se explica y se ve en el vídeo de aquí abajo). Esto dio la idea de entregar correo y otros bienes usando misiles.

Por un lado estuvo el misil Lobber, de Convair. En 1958, Convair diseñó un cohete no guiado, que se lanzaba desde un sistema similar al de los morteros, capaz de transportar hasta 23kg (50 libras) a una distancia de 13km (13 millas). Al acabar el combustible del motor cohete, se abría un paracaídas que aseguraba entregar los bienes de su interior con una precisión de un campo de fútbol.

Y en 1959 se hizo la primera y única entrega de correo gracias a un misil Regulus.

Antes de que el hombre llegue a la luna, el correo se entregará en cuestión de horas desde Nueva York a California, Gran Bretaña, India o Australia mediante misiles guiados,

Postmaster General Arthur E. Summerfield en Engineering 360

El 8 de junio de 1959, se lanzaba desde el submarino USS Barbero un misil Regulus cargado con 3000 cartas idénticas, escritas por Summerfield, que alcanzarían su destino, la Estación Naval de Mayport. en tan solo 22 minutos. Una vez llegadas a su destino, siguieron su curso de forma ordinaria. Todos los miembros del submarino recibieron, a su vez, una copia de la carta, una rareza filatélica.

Ambos proyectos fueron cancelados por su precisión. En el primer caso, por su falta de precisión. En el segundo, porque había sido demostrada su elevadísima precisión, y utilizar este tipo de misiles para servicios regulares, públicos y abiertos hubiera dotado de muchos datos de inteligencia de forma abierta a los soviéticos.

Vía @MassiasThanos, Fuentes: Smithsonian , Recovery Ships, Aerospace Projects Review

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