Llevamos ya mucho tiempo escribiendo y grabando sobre puntos fieles (loyal wingman), ahora Colaborative Combat Aircraft (CCA) o MUM-T (Manned-Unmanned-Teamming) y de la integración de la inteligencia artificial en aviones de combate, como para ponernos a repetir todo otra vez, así que os dejamos simplemente con la noticia de que ya están pasando de la fase de prototipo, con el nombre del fabricante, y pasando a fases de pre-producción, por lo que ha recibido los nombres oficiales que tendrán en la USAF: YFQ-42-A para el de GA e YFQ44-A para el de Anduril.
La Y, en el sistema de designación estadounidense indica precisamente eso, aparato de pre-producción (la X indica prototipo). La F indica que son cazas (B para bombardero, A para ataque…), y la Q indica que es un avión no tripulado.
El Jefe de Estado Mayor de la USAF, General David Allvin, anunció que los primeros dos CCA serán designados como YFQ-42A y YFQ-44A, convirtiéndose en los primeros activos en la categoría de Cazas No Tripulados (FQ-XX).
Esta designación se realizó durante un discurso en el simposio de la Asociación de Fuerzas Aéreas y Espaciales de 2025 el 3 de marzo de 2025. Estos drones están diseñados para colaborar con aeronaves tripuladas y se integrarán en el programa CCA, que busca mejorar la superioridad aérea mediante el uso de inteligencia artificial y capacidades autónomas. Se prevé que la Fuerza Aérea adquiera hasta 150 de estos aviones en su primera fase de implementación.
En una evolución del desarrollo del concepto de Punto Fiel, Skunk Works (la división de i+d de Lockheed Martin) junto con el Pentágono y la universidad de Iowa han simulado un combate aéreo entre cazas, donde un líder humano fue apoyado por dos puntos no tripulados, en continuación con las pruebas desarrolladas este verano.
L-29s en la base Edwards
El ensayo se realizó con un entrenador avanzado Aero Vodochody L-39 Albatros y dos entrenadores Aero Vodochody L-29 Delfin.
El controlador humano de los dos puntos fieles IA
Los dos L-29 eran controlados por un agente de inteligencia artificial que recibía órdenes de un operador situado en el L-39. Una interfaz táctil en el L-39 le permitía emitir las órdenes que eran ejecutadas por los dos puntos fieles, que combatían contra dos aviones de caza simulados (generados virtualmente por ordenador, no estaban allí realmente).
L-29
John Clark, el director general de Skunk Works, describe el proyecto como «fundamental para el futuro del combate aéreo». Ese futuro, predice, verá cómo los sistemas tripulados y no tripulados trabajarán juntos para ejecutar misiones complejas, lo que se ha venido denominando equipos humano y punto-fiel o bien Manned-Unmanned Teaming, o MUM-T.
No podemos olvidar que, en paralelo, la USAF y la startup Shield AIestán utilizando un Lockheed F-16 modificado con el mismo fin que el ensayo de Lockheed Martin, lograr un avión no tripulado que hagan equipo con los aviones tripulados. Ese avión, es un viejo conocido del Blog, el X-62 Variable In-flight Simulation Test Aircraft (VISTA), como a su vez lo es el programa ACE, de DARPA.
Nota de prensa de la USAF
La Escuela de Pilotos de Prueba de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en colaboración con el Laboratorio de Desempeño del Operador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Iowa, ha logrado recientemente avances en la modernización del currículo estudiantil mientras proporciona datos críticos para la investigación continua en aprendizaje automático.
Mediante el uso de dos aviones de prueba L-29 altamente modificados, los estudiantes asignados a la clase 24A fueron expuestos a una variedad de integraciones de sistemas humanos en aeronaves, incluyendo una forma especializada de seguimiento de casco conocida como «Rhino Pointing», controles manuales de acelerador y palanca de control, y familiarización con hápticas de quinta generación utilizando pantallas táctiles de área amplia.
A pesar de tener casi 60 años, los aviones L-29 del laboratorio están modificados con pantallas avanzadas, enlaces de datos experimentales, sensores a bordo y proporcionan una variedad de instrumentos de prueba de vuelo para la adquisición y análisis rápidos de datos.
Durante el despliegue de treinta días, los aviones L-29 también apoyaron un proyecto de investigación de un instructor de la Escuela de Pilotos de Prueba conocido como «Have Fortitude», dirigido al desarrollo de confianza en la autonomía para apoyar objetivos adicionales del programa DARPA ACE. Los aviones también fueron modificados para volar con cámaras que capturaron imágenes de alta resolución de enfrentamientos aire-aire simulados sobre el espacio aéreo de Edwards, las cuales se utilizarán para ayudar a desarrollar futuros agentes en vivo para programas destinados a fusionar inteligencia artificial y aeronaves de combate.
«Fue fantástico ser parte del despliegue inaugural de los recursos del Laboratorio de Desempeño del Operador en Edwards», dijo el Mayor Kyle Smith, piloto de prueba experimental y actual estudiante de doctorado en la Universidad de Iowa. «No solo recopilamos datos significativos para varios esfuerzos de investigación, sino que también expusimos a futuros líderes de pruebas a tecnologías y conceptos críticos que son cada vez más relevantes en el entorno actual», señaló el Mayor Smith.
Los proyectos de vuelo son el último hito de una colaboración continua entre la Escuela de Pilotos de Prueba de la Fuerza Aérea y el Laboratorio de Desempeño del Operador, que incluye un acuerdo donde los instructores de la escuela obtienen su doctorado en un campo avanzado antes de regresar para instruir a futuros líderes de prueba. Los instructores y graduados de la Escuela de Pilotos de Prueba comenzaron a trabajar en 2020 para utilizar los aviones L-29 como bancos de pruebas adicionales para la investigación y el desarrollo de IA.
«Esta asociación es un ejemplo fantástico de la colaboración entre la Escuela de Pilotos de Prueba de la Fuerza Aérea y la academia para beneficiar los esfuerzos más amplios del Departamento de Defensa», dijo Wei Lee, instructor principal de la Escuela de Pilotos de Prueba de la Fuerza Aérea. «En un solo despliegue, proporcionamos a los estudiantes una evaluación de vuelo cualitativa única, ampliamos la experiencia de nuestro personal y apoyamos a DARPA a través de la experiencia en pruebas de vuelo. Todo esto también benefició simultáneamente la investigación actual para nuestros candidatos a doctorado en el Laboratorio de Desempeño del Operador».
La Escuela de Pilotos de Prueba de la Fuerza Aérea continúa buscando asociaciones únicas dentro de la academia y la industria privada para seguir mejorando la investigación y la tecnología en una era de Competencia Global de Poder.
Después de hablar de puntos fieles y de los programas de las principales fuerzas aéreas del mundo y de los principales fabricantes de aeronaves del mundo, nos faltaba hablar de los japoneses. Y Gracias a A.G. Santiesteban, un fiel oyente del podcast, hemos descubierto el programa japonés.
Se trata de un programa organizado por ATLA, algo así como la DARPA nipona, en forma de concurso, que va ya por su tercera edición.
Al igual que los agentes IA del concurso ACE de DARPA, combaten en un simulador propietario de la agencia, en función de los requisitos establecidos.
Los cambios con respecto al anterior concurso, este es ya el tercero, son que las batallas se cambiaron de batallas entre cuatro formaciones de aviones de dos tipos a combates entre dos formaciones de un solo tipo de avión. También se han acortado la duración de los combates y la distancia a la que se producen.
Flujo de batalla
Cada participante crea un agente basado en el conjunto de códigos fuente del simulador creado por la Agencia de Equipos de Defensa y lo envia.
Los agentes enviados se comparan con el algoritmo patrón de la agencia tres veces y se les da una puntuación inicial, para clasificarlos en función de su comportamiento contra el patrón.
Los agentes seleccionados se incluyen en la tabla de combates creada a las 0:00 todos los días, y sus puntuaciones se actualizarán de acuerdo con los resultados de sus batallas con otros agentes
Y así han realizado hasta 600 simulaciones con cada agente, anunciando la clasificación hace unos meses.
Todas las potencias están desarrollando aeronaves no tripuladas de combate que entran dentro del concepto de Punto Fiel, o Lowal Wingman en inglés. Básicamente compañeros de vuelo no tripulados capaces de realizar las misiones que los pilotos humanos les asignen, multiplicando así la potencia de fuego de ataque, alejando al humano de la primera línea de fuego, y dándole ventaja respecto al adversario. Lo analizamos con Carlos González.
pd: Si la intro y la despedida os son familiares, que no os sorprenda. En un ejercicio de nostalgia podcasteril he hablado con Javier Lago para pedirle permiso y utlizar la introducción que hizo para el que, si no recuerdo mal, fue el primer podcast español sobre aviación: Remove Before Flight RBF podcast
Últimamente las noticias de inteligencia artificial utilizada para controlar aviones de combate nos están desbordando, en especial las que llegan del otro lado del Atlántico.
En esta ocasión le toca a la división más especializada y «secreta» de Lockheed Martin ha hecho público que también están trabajando en una inteligencia artificial que dote de autonomía a los drones en situaciones de combate real.
Las pruebas ya no se hacen en un ordenador con un simulador, aunque ha sido como se ha entrenado la IA. Esa IA entrenada en el ordenador está siendo transferida a aviones reales, los L-29 Delfín de origen checo, que están realizando combate real contra enemigos simulados.
A estas alturas ya sabéis la finalidad: tener un enjambre de aviones no tripulados que trabajan de manera colaborativa entre ellos y con aviones tripulados y que reciben órdenes de estos para ayudarlos, convirtiéndose así en puntos fieles que multiplican la potencia de cada vuelo con aeronaves especializadas en ataque a suelo, combate aéreo… como venimos contando cada vez que hablamos del concepto de puntos fieles.
IOWA CITY, Iowa, 5 de junio de 2024 /PRNewswire/ — Lockheed Martin Skunk Works® (NYSE: LMT) se asoció con el Laboratorio OPL de la Universidad de Iowa para demostrar el uso de inteligencia artificial (IA) en escenarios de intercepción aire-a-aire.
Los vuelos exitosos son un hito significativo para el equipo de IA Táctica de Skunk Works, en el que la IA voló directamente y llevó a cabo ejercicios tácticos con una aeronave a escala real en vivo, uno de los jets L-29 Delfin de OPL, utilizando comandos de rumbo, velocidad y altitud. El equipo llevó pruebas de combate real contra un adversario virtual, desde posiciones iniciales de ventaja y defensivas.
Se realizaron ocho casos de prueba por vuelo para ejercitar al agente de IA en una variedad de situaciones, desde iniciar el combate cara a cara, con misiles, en situación de defensa tras haber sido lanzados misiles… El equipo se sintió alentado al ver una transferencia limpia de comportamientos aprendidos de simulación a realidad y que el agente de IA parecía intencional y decisivo en sus acciones.
«Esta fue la primera prueba en vivo de la nueva interfaz de vuelo; es emocionante ver cómo los componentes separados se integran con éxito en el L-29 para demostrar nuevas capacidades. El sistema completo funcionó aún mejor en vuelo en vivo que en simulación,» dijo el Dr. Tom «Mach» Schnell, profesor de OPL en el Instituto de Tecnología de Iowa.
«Las pruebas de vuelo en vivo son un aspecto crucial para avanzar en nuestra experiencia en IA y autonomía. Estos vuelos son demostraciones poderosas de nuestra capacidad para desarrollar y probar rápidamente capacidades de IA operativamente relevantes y de manera asequible,» dijo Matthew «Gabe» Beard, gerente de ingeniería de autonomía/IA y aprendizaje automático de Lockheed Martin Skunk Works.
Estas pruebas de vuelo son parte de una iniciativa más amplia para desarrollar y probar rápidamente la autonomía impulsada por IA para misiones aire-a-aire. Se planean varias otras pruebas de vuelo para este año, construyendo sobre estos logros e incrementando la complejidad al introducir aeronaves adicionales en escenarios de contraataque aéreo ofensivo y gestión de batallas. Lockheed Martin está continuamente elevando el rendimiento de misión de IA en entornos simulados operativamente representativos, utilizando estándares de sistemas de misión abiertos para garantizar una amplia compatibilidad y una transición rápida con plataformas futuras.