La empresa Corsica Technicks, con sede en Bastia, ha firmado una carta de intenciones (LoI — Letter of Intent) para la adquisición de diez Keplpail 72 Forest Keeper.
Esta adquisición forma parte de una iniciativa más amplia, en la que desarrollarían en su base, en el aeropuerto de Bastia, además de su flota antiincendios de respuesta rápida, un centro de mantenimiento en el Mediterráneo.
Desde hace unos días un incendio devasta la zona norte de Guadalajara, y otro la zona de Lozoyuela, dos de mis zonas de vuelo favoritas. El de Lozoyuela parece que ya está controlado, pero el de La Mierla está cobrando dimensiones espectaculares, con más de 13000ha quemadas, y muchos pueblos evacuados. Y, además, han tenido que evacuar la base forestal de Hiendelaencina-Alto Rey, aeródromo desde donde operan los helicópteros de lucha contra el fuego, que han sido reposicionados en el aeródromo de Robledillo de Mohernando, que permanecerá cerrado temporalmente a todo tráfico no relacionado con las emergencias.
Tanto Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, en mayo de 2026, como Julien Marion, director de la Securité Civile francesa, en julio de 2026, han anunciado la incorporación del A400M este verano para la lucha antiincendios.
Sin embargo, y como explica Wicho en Microsiervos, el sistema está en un estado muy experimental. Hasta donde se sabe, sólo existen dos prototipos, el kit no estña certificado, y la empresa fabricante del depósito, Cobo, no es uno de los suministradores habituales de Airbus, así que no sólo habrá que certificar el depósito y su instalación para una serie, sino que la propia Cobo tendrá que certificarse, asumiendo que sea la empresa elegida para realizar la serie (tendría sentido, pues ya tiene experiencia en su fabricación).
Así que, más que incorporar el aparato a las labores de extinción de incendios, parece que todo apunta que se incorporará a la realización de ensayos en vuelo en entornos operativos controlados, que es a lo que apuntan otros medios como Aviation News, o las declaraciones originales de Laurent Nunez, ministro del interior, recogidas en BFMTV, en las que habla de la realización de ensayos.
Y no puedo cerrar la entrada sin recordaros que podéis leer más sobre este avión, su sistema paletizado de 20000 litros, el desarrollo de la aviación antiincendios, y muchas otras aeronaves dedicadas a tales menesteres, en mi último libro: Donde pongo el ojo, ¡mojo!
Hace tiempo que vengo comentando que el mercado de la aviación antiincendios está muy vivo, fue uno de los motivos que me llevó a lanzar el libro Donde pongo el ojo, ¡mojo!, divulgar y entender estas aeronaves de las que cada vez se va a hablar más. Así que no va a ser extraño que entradas como esta sean cada vez más frecuentes en el blog: los fabricantes y operadores de aeronaves antiincendios están cruzando el charco, en ambos sentidos, ya publiqué que Coulson quería operar en Europa, o que el primer A319 antiincendios, para una empresa estadounidense, se estaba diseñando en Francia y luego cruzaría el charco para ser transformado en Estados Unidos. Y, ahora, le toca el turno a Sikorsky, que va a empezar a producir su Firehawk, una versión especializada en el combate contra el fuego del Blackhawk.
PZL Mielec, empresa de Lockheed Martin, ha iniciado la producción de los primeros S-70 FIREHAWK® de Europa. Se están fabricando para el Ministerio del Interior de la República Checa mediante una colaboración con Česká letecká servisní (ČLS), empresa del grupo Helicopter Alliance, y United Rotorcraft. Una vez ensamblado el fuselaje del BLACK HAWK, corresponde a United Rotorcraft instalar los equipos específicos de lucha contra incendios: depósitos y sistema de toma de agua, sistemas de búsqueda y rescate y el resto del kit operativo. La compañía estadounidense enviará un equipo técnico a la República Checa para realizar la integración in situ y formar a las tripulaciones locales, garantizando así una solución integral lista para operar desde el primer día.
Cada unidad incorpora un depósito de agua de 1.000 galones (3.785 litros), un tubo de aspiración retráctil que permite repostar desde fuentes de agua próximas al incendio en cuestión de segundos, dos motores que le dotan de potencia suficiente y redundancia para vuelos en condiciones adversas, y capacidad de visión nocturna. Estas prestaciones, dice la nota de prensa, han sido determinantes en algunas de las temporadas de incendios más duras registradas en California, donde agencias como CAL FIRE o el Departamento de Bomberos del Condado de Los Ángeles llevan años confiando en el modelo. Recordemos, además, que Calfire, Sikorsky y Rain están trabajando en ellos para convertirlos en helicópteros antiincendios no tripulados.
Una vez completados, servirán como activos permanentes bajo el programa RescEU, garantizando despliegue transfronterizo rápido durante incendios forestales extremos, inundaciones y desastres naturales en todo los países vecinos.
Y, ya sabéis, podéis ampliar vuestros conocimientos sobre aeronaves antiincendios con el libro Donde pongo el ojo, ¡mojo!, que trata desde que se intentó lanzar cemento portland desde una Kaydet al diseño de un 767 antiincendios que más parece un avion «espía» que un apagafuegos.