Hoy, miércoles 12 de agosto, mientras el eclipse solar es visible desde Groenlandia, Islandia y España, los equipos científicos financiados por la NASA perseguirán la sombra de la Luna con un avión meteorológico de gran altitud y globos científicos para investigar la dinámica del Sol y cómo el oscurecimiento temporal de nuestros cielos afecta a nuestra atmósfera.

Después del almuerzo el miércoles, dos aviadores de la NASA subirán al WB-57 y despegarán desde Keflavik, Islandia. En la superficie, la oscuridad total durará 2 minutos y 18 segundos. Los científicos de la NASA, en el avión a 50000 pies, tendrán casi 3 minutos, casi uno más, para estudiarlo. El vuelo se realizará por encima de cualquier nube que pudiera entorpecer la observación. La altitud también permite a las cámaras observar algunas longitudes de onda infrarrojas que son absorbidas por la atmósfera inferior antes de llegar al suelo, y la corona solo ha sido observada en esas longitudes de onda unas pocas veces antes.
En el morro del avión hay cuatro cámaras para tomar imágenes de alta resolución de la corona en varias longitudes de onda diferentes. Capturarán al menos 20 imágenes por segundo, registrando estructuras y cambios rápidos en la corona durante el eclipse solar total.
Con estas imágenes, los científicos esperan aprender más sobre la formación de prominencias (material solar que queda suspendido sobre la superficie del Sol), entender mejor la corona y cómo se calienta hasta casi un millón de grados, e investigar cómo el material en la corona y el viento solar están relacionados.
El instrumento principal del vuelo, llamado SAMI, también voló en un WB-57 durante el eclipse solar total el 8 de abril de 2024, proporcionando valiosa información e imágenes sobre la corona. Sin embargo, el investigador principal del estudio, Amir Caspi del Southwest Research Institute en Boulder, Colorado, dice que cada eclipse solar total proporciona nuevas oportunidades para aprender más sobre la corona.
Cary Klemm, operador de equipo de sensores en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, quien ha volado misiones de eclipses en el pasado, describe cómo han sido sus experiencias pasadas de ver eclipses a gran altitud: «En la cabina de un avión a 50.000 pies, hace mucho sol. No hay nubes encima de ti, y entonces de repente te ves sumergido en la sombra. Sientes que la temperatura cae; notas que necesitas más brillo en las pantallas de tus instrumentos, y una extraña y tétrica sombra te rodea. Envuelve toda la vista en la cabina».
El avión
Todo comienza en el Reino Unido con el English Electric Canberra, un bombardero medio a reacción desarrollado a finales de los años 1940. Realizó su primer vuelo en 1949 y fue el primer bombardero a reacción de la RAF, que se había modernizado también en el mundo de los cazas con el Gloster Meteor. English Electric fabricó 900 Canberras, con otros 49 construidos bajo licencia en Australia. Fue exportado a múltiples países. En algunos causaron baja ya en los 2000.
En 1950, la Martin Aircraft Corporation de Estados Unidos, obtuvo licencia para fabricar el Canberra en territorio americano. El Martin B-57 Canberra voló por primera vez en 1953 y entró en servicio en la USAF en 1954. Mantuvo muchas características del diseño británico pero incorporó mejoras americanas en aviónica y sistemas, y la cabina pasó de ser lado a lado a ser en tándem.
A partir de él, se desarrollaron variantes de reconocimiento, las principales son:
- RB-57A: Versión de reconocimiento inicial
- RB-57D: Variante de gran altitud y largo alcance que entró en servicio en 1956. Fueron sustituidos por U-2 y SR-71.
- RB-57F: Variante de gran altitud y alas de gran envergadura. La base del avión de la NASA.
Del RB-57F al WB-57
En 1963, se modificaron 21 B-57B existentes para crear el RB-57F, equipado con:

- Alas de gran envergadura (¡casi el doble que el avión original!)
- Motores Pratt & Whitney J57 más potentes
- Aviónica mejorada
- Techo de operación por encima de 60.000 pies para misiones estratégicas de inteligencia
Tres resultaron destruidas en accidentes.
En 1968, las RB-57F restantes fueron redesignadas WB-57F y asignadas a trabajos meteorológicos y científicos. A partir de 1972 las aeronaves fueron causando baja en la NASA, bien por haber sidos sustituidas o por su coste de operación. Tres aeronaves fueron transferidas permanentemente a la NASA. El restu fueron retiradas entre 1972 y 1974.

Las tres aeronaves transferidas a la NASA recibieron registros civiles de la FAA y operan desde Ellington Field, cerca del Centro Espacial Johnson en Houston, Texas. Actualmente forman parte del programa NASA High Altitude Research Project.
Hoy, los tres WB-57F de la NASA son los últimos miembros de la familia Canberra todavía volando, convirtiendo este diseño británico de los años 1950 en uno de los aviones a reacción de mayor duración en la historia, con más de 70 años de servicio continuo.
Fuentes
- WB-57 – JSC | NASA Airborne Science Program
- Martin B-57 Canberra — History, Specs & Stories
- The Space Review: Big wing bird: NASA’s WB-57 gets grounded
- Martin B-57 Canberra – Wikipedia
- ‘You’re hit with a slam of shadow’: Nasa’s air mission to capture rare eclipse data
- NASA Science Soars During August Total Solar Eclipse – NASA Science
- NASA Sets Coverage for August Northern Hemisphere Total Solar Eclipse – NASA
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