Hoy vamos a hablar de un avión raro y desconocido. Parece un F4U Corsair cuatriplaza (como si fuera una conversión a avión ejecutivo), pero se trata de un banco de ensayos volante, ¡con cabina presurizada! Se trata del VoughtV-236.
Vought V-236
Mientras que el Vought V-326, construido en 1943, es un diseño completamente desconocido, el motor Pratt & Whitney R-4360 Wasp Major probado en él es, francamente, legendario. Esta máquina se construyó para probar tanto el propio motor como el vuelo a gran altitud.
El nuevo 967 VLAT está diseñado para ofrecer mayor carga útil, menor consumo de combustible y una solución sostenible a largo plazo, según la compañía, pues al ser un avión más moderno que los que pretende sustituir hay más disponibilidad de repuestos.
Según Britt Coulson, presidente y director ejecutivo, el 767 es una plataforma probada, con soporte global, disponibilidad de piezas y sistemas modernos que garantizan una economía operativa atractiva. El programa pretende aprovechar esas ventajas para superar el rendimiento de los aviones VLAT más antiguos.
El avión incorporará la versión más grande del sistema patentado RADS de Coulson, manteniendo la capacidad de transportar más de 160 pasajeros, algo así como ya hicieron con su 737 Fireliner.
Con la incorporación del 967 VLAT, Coulson ampliará su gama de grandes apagafuegos, que ya incluye el C‑130H Hercules y el 737 Fireliner.
El EL9 de Electra.Aero es una aeronave híbrida‑eléctrica —generador turboeje, hélices movidas por motores eléctricos— de nueve plazas que puede despegar y aterrizar en distancias de apenas 45 metros (150 pies) gracias a que los ocho motores eléctricos que forman parte de su propulsión distribuida soplan la capa límite sobre el ala y sus hipersustentadores, propiciando las magníficas capacidades STOL.
En 1964, Lockheed propuso un nuevo tipo de cohete de reconocimiento táctico, re-utilizable, llamado Ping-Pong. El funcionamiento era simple: se lanzaba desde un tubo de mortero, sobrevolaba la zona a reconocer haciendo fotos propulsado por un motor cohete, y luego volvía por donde había venido utilizando otro motor cohete instalado en el extremo contrario.
Hasta ahora casi todo lo que hemos tratado en el mundo antiincendios han sido aeronaves dedicadas a los fuegos forestales. Pero, con la limitación que tienen las bombas de agua de las autobombas atacando los fuegos de los edificios, y la proliferación de los rascacielos, ha hecho que se piense en equipar drones y helicópteros con equipos de extinción de incendios urbanos. Los dos más recientes, en el Dubai Air Show de 2025.