Chinook Very Large Helitanker (VLHT), apagafuegos nocturno

Una de las cosas que nos llaman la atención de los apagafuegos estadounidenses es la gran variedad de aparatos que utilizan para ello, desde aviones de la Segunda Guerra Mundial a helicópteros de combate, aviones diseñados específicamente para ser apagafuegos, aviones de aerolínea como el DC-10 o el 747, o incluso el gigantesco y emblemático Martin Mars.

El Chinook es, posiblemente, el helicóptero apagafuegos occidental con más capacidad de carga de agua, pues los rusos ya sabemos que juegan en otra liga con el Mi-6. Esta versión del Chinook es capaz de cargar en un depósito interno hasta 3000 galones de líquido, algo más de 11300 litros, una barbaridad en comparación con los 3500 litros típicos de los banbi utilizados en España por los helicópteros. ¡Pero es que es casi el doble de lo que cargan los botijos del 43 Grupo!

Para hacernos una idea de lo que cargan otros helicópteros, además de los 3500kg que se acostumbra a cargar con los banbi, podemos compararlo con otros helicópteros utilizados en Estados Unidos, con depósitos internos: El Sikorsky S-70i Firehawk carga 1000 galones (3785kg).

Y el ya gigantesco Sikorsky S-64 Skycrane, modificado por Erickson, carga 2650 galones (~10000 litros).

Otra de las cosas que llama la atención de este tipo de helicópteros con depósito interno es el modo de recarga, con esa manguera de diámetro generoso que se ve colgando en alguna de las imágenes. En lugar de bajar con el banbi hasta el agua para llenarlo de agua, se introduce la manguera y se bombea agua al depósito.

Sin embargo, lo que más llama la atención desde este lado del charco es que el helicóptero realice operaciones nocturnas. Sí, la gente de Coulson Aviation utilizan sus helicópteros contra el fuego por la noche, cuando aquí estamos acostumbrados que por la noche las brigadas anti incendios se quedan solas en tierra, sin apoyo aéreo, desde el ocaso hasta el orto.

Coulson se autodefine en su web como la empresa de apagafuegos nocturnos más innovadora. ¿Cómo realizan estas operaciones?

Por un lado todos los helicópteros van equipados con equipos de visión nocturna, que les permite ver el terreno y a las otras aeronaves; por otro tienen un helicóptero que hace de vigía y ayuda al resto de aeronaves. Supervisa la carga de agua en ríos, lagos, etc, ayudando al helicóptero que realiza la carga, y minimizando el número de despegues y aterrizajes nocturnos, dos de las operaciones más peligrosas, junto con la propia descarga de agua. Pero además ese mismo helicóptero hace de designador de blancos con un designador láser. Indicando la zona segura de inicio y de fin de descarga.

En Estados Unidos los vuelos antiincendios nocturnos fueron prohibidos en los 70. Sin embargo, en los últimos tiempos, tanto Estados Unidos como Australia están realizando grandes avances en este tipo de vuelos.

¿Por qué volar por la noche? Pues son varios puntos. Uno de ellos, dar continuidad a todo el trabajo realizado durante el día. Otro, que por la noche baja el calor, sube la humedad, normalmente baja el viento, y además hay menos aeronaves operando. Todo ello favorece la extinción.

Coulson empezó a investigar sobre el vuelo nocturno para apagar fuegos en los 90. Pero las gafas de visión nocturna de aquella época tenían poca resolución y la capacidad de percepción de la profundidad de los pilotos era limitada. Aun así durante los inviernos utilizaban estos medios para entrenar. Fue a partir de los grandes incendios de 2009, donde 173 personas murieron en incendios forestales, cuando Coulson apostó con más fuerza por este tipo de vuelos. En 2010 fundaron en Canadá un laboratorio para investigar y ensayar técnicas de vuelo apagafuegos nocturno. Allí concluyen que es necesaria una aeronave externa para control y coordinación, con equipos de imagen térmica, el uso de designadores láser para establecer la zona segura/crítica de descarga, y las pruebas de recarga de agua durante vuelos a punto fijo sobre superficies de agua con los S-61. En 2011 empiezan las primeras pruebas. En 2013 los S-61 y S-76 son equipados con equipos de visión nocturna. En los años 2017, 2018 y 2019 reciben sus primeros contratos tanto en Australia como en Estados Unidos para realizar operaciones nocturnas.

Coulson da las claves de sus operaciones nocturnas en su web. Las primeras son básicas en cualquier operación aérea, hasta en los vuelos por ocio:

  • Entrenamiento
  • Experiencia
  • Preparación
  • Equipamiento

Si estos puntos fallan, cualquier operación aérea, cualquier vuelo aunque sea por ocio, falla.

Y respecto a la propia operación nocturna destacan estos puntos:

  • Repostaje de agua en vuelo. No hace falta volver a la base para rellenar los depósitos. Esto ahorra tiempo, el número de viajes a la base se minimizan, así como el número de tomas/despegues nocturnos
  • Helicópteros equipados con sistemas de visión nocturna, permitiendo tanto identificar a otras aeronaves en vuelo, como controlar el fuego en tierra, como coordinar desde el aire al resto de las aeronaves.
  • Uso de aeronaves de supervisión aérea y designación de blancos.
  • Utilización de aeronaves de ala rotatoria para la lucha contra el fuego.
  • Predicción meteorológica en tiempo real, prediciendo la meteorología en la zona de actuación.

Fuentes

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