
Pulling Guard, otra vieja idea, el uso de gabarras remolcadas, recuperada por DARPA para los conflictos actuales.
El objetivo del programa es desarrollar una plataforma remolcada semiautónoma que mejore la supervivencia de buques logísticos no armados frente a amenazas potenciales, principalmente vehículos no tripulados.

Aunque las soluciones deben mantener a un supervisor humano remoto en el bucle, quien conserva la autoridad para decidir sobre los compromisos, el sistema Pulling Guard necesita suficiente autonomía para permitir la supervisión de múltiples sistemas a través de una conexión segura.
El enfoque es la integración de sensores y efectores existentes con énfasis en la modularidad tanto del software como del hardware. La modularidad se basa en el deseo de un ciclo de desarrollo rápido y continuo, y reduzca el tiempo de actualización de la plataforma a medida que surjan nuevas amenazas.
El programa está planificado en dos fases, siendo la primera la de desarrollo, con una duración de 18 meses. Una segunda, de 21 meses, se centrará en la integración, fabricación y copmercialización.
Raytheon ha sido seleccionada por DARPA para desarrollarlo. Según el contrato, el equipo de Tecnologías Avanzadas de Raytheon diseñará, construirá y ensayará un sistema compuesto por sensores electro‑ópticos/infrarrojos (EO/IR), software de detección avanzado y capacidades de mando y control para mejorar la conciencia situacional y la respuesta a amenazas.
El sistema desplegará los sensores mediante un dron «cautivo», conectado mediante un «cordón umbilical» a una «plataforma «gabarra» no tripulada semiautónoma que será remolcada por embarcaciones logísticas comerciales y navales. Este cable de amarre servirá tanto para transmitir la información recibida hacia la gabarra remolcada como para alimentar al drone, haciendo así que su autonomía sea, virtualmente, infinita, y no limitada a los típicos 20-40 minutos de los drones con baterías. Los sensores proporcionarán datos de seguimiento de objetivos en tiempo real a operadores remotos, permitiéndoles tomar decisiones rápidas.
La primera fase del programa se centrará en simulaciones de enfrentamientos para evaluar el rendimiento del sistema y los flujos de trabajo de los operadores. En la segunda fase, el sistema pasará a integrar lanzadores operacionales y efectores para operaciones en vivo.
“Con este desarrollo, estamos avanzando tecnologías críticas de seguridad para el transporte marítimo comercial en regiones como el Mar Rojo. Al combinar nuestra experiencia probada en mando y control, detección de alto rendimiento y efectores, entregaremos una solución escalable y rentable que minimiza los riesgos tanto para la carga como para los activos navales”. Colin Whelan, presidente de Tecnologías Avanzadas en Raytheon
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