X-Hawk y FALS: Más aviones-helicoptero, convertibles, VTOL

Siguiendo con la costumbre de recoger estos extraños pájaros en estas páginas virtuales vamos a ver algunos pájaros que he descubierto hace poco.

Recopilando… ya conocíamos el Boeing X-50, el HADA español, y el DRH estadounidense, el V-STAR, el Verticopter. Ahora vamos a por otros, alguno un tanto viejo, pues veo que se presentó ya en 2006.

X-Hawk

Es el X-Hawk, y utiliza un concepto que ya hemos visto por aquí: un par de rotores para la sustentación y otros dos para impulsarse. Vale, no es propiamente dicho un convertible avión helicóptero. Es un bicho raro conocido como Girodino (una aeronave de alas rotatorias en las que la sustentación la proporciona unas palas rotatorias tipo helicóptero, en el caso del X-Hawk dos palas contrarrotatorias, y la fuerza de empuje se consigue con otro medio propulsor). Le meto dentro de este grupo porque podría ser interesante como híbrido avión-helicóptero si lo hiciesen con un fuselaje sustentador, exactamente el mismo concepto pero con un ala volante.

FALX

Alguno además es consciente de lo caro que sale despegar en vertical. Y es que los VTOL gastan mucho… cuando tienen que levantar el peso de toda la aeronave con su propio motor, ya sea con rotores o con chorro. Por ello el FALX combina la tecnología de los aviones VTOL de rotores basculantes (tilt rotor) con un motor híbrido, explosión-eléctrico, alimentando la parte eléctrica con células solares. El vehículo es de dimensiones compactas (por lo que leemos en otra web pesará al despegue 1000 lb ~ 450 kg y costará $250000), y si soy sincero no se si considerarlo de alas en tandem o de configuración canard. Los rotores basculan junto con parte de la sección alar, al contrario que en el Osprey, en el que el ala permanece fijo y basculan solo los rotores.

X-29 y Su47 Berkut, los dos aviones del ala del revés

Qué poco original soy… fue ver esta entrada en AirVoila y tener ganas de escribir sobre los aviones con flecha negativa.

Cuando se habla del ala en flecha todo el mundo piensa en la flecha positiva, es decir, el ala va hacia atrás. Pero hay aviones con flechas negativas. ¿Qué es eso? Pues son esos pájaros raros que tienen el ala ‘del revés’, inclinada hacia adelante.

El ala en flecha sirve para volar rápido. Y la flecha realmente da igual que sea hacia adelante que hacia atrás. De hecho como si es un semi ala hacia delante y otro hacia atrás (alas oblicuas). Lo que realmente cuenta (de forma MUY básica y saltándome mogollón de cosas) es la componente de la velocidad del aire respecto al ala… que es perpendicular a la cuerda del ala. Traducido: cuanto más inclinado mejor para volar rápido (y se que estoy pecando de simplista, pero el que quiera aprender aerodinámica que busque un buen libro, esto es un blog, no un artículo ténico). Ahora, nadie dijo que el ala hubiera que inclinarlo hacia atrás. También puede ser adelante.

El hacerlo en un sentido u otro… pues… cada cosa tiene lo suyo. Hacia atrás es más simple, por tema de estructura. Pero tiene efectos aerodinámicos indeseables sobre los mandos del avión en determinadas situaciones de vuelo. Si las inclinas hacia adelante, con una flecha negativa, estos problemas sobre los mandos desaparecen, pero aparecen otros de tipo estructural…

No es una idea nueva, ya en la IIGM los alemanes propusieron aviones de ala oblicua, e incluso volaron aviones de flecha negativa. Ahora mismo los dos más conocidos son el X-29 estadouniense y el Su-47 Berkut ruso.

Su-47 Berkut

X-29

Ambos son aviones experimentales, no son cazas operativos ni mucho menos, aunque no sería raro que encontrarais soluciones de diseño utilizadas en estos aparatos en aviones ‘de serie’.

Estoy empezando a extenderme demasiado… así que os voy a dejar recomendados unos pocos enlaces y seguís leyendo por vuestra cuenta (o como solían decirme en la universidad… la lectura de los siguientes artículos os la propongo como deberes para casa)

Homenaje ayer en Londres

Yo les conocí (virtualmente claro) hace unos años. Eran 5 en sus sillas de ruedas, centenarios todos.
Acababan de rodar el documental «La Primera Guerra Mundial en color«, una serie en 6 capítulos para la BBC, narrada por Kenneth Branagh, en la que les entrevistaban y mostraban unas películas descubiertas recientemente en un depósito en la base aérea de Duxford. Ayer ya solo acudieron 3 con las amapolas en sus solapas.

Año tras año se reúnen en el monumento levantado en 1920. En él reposan los restos de un soldado desconocido. Nadie conoce su nombre pero, durante 88 años miles de personas le han visitado. Cualquier superviviente hubiera contestado al instante si pudieramos preguntarles «era mi amigo, mi hermano, por supuesto», porque todos perdieron alguien muy querido en el frente.

Veteranos de la Gran Guerra

Las amapolas son el símbolo de la primera guerra mundial. Se dice que las amapolas crecen sobre los muertos. Hay un poema que se escribió en el frente «In Flanders fields» que se ha convertido en símbolo de los que nunca envejecieron:

In Flanders fields
the poppies grow
between the crosses
row in row […]

Viene a decir que en los campos de Flandes (la zona británica del frente) crecen las amapolas en filas entre las cruces de las tumbas.

Como si de un capricho del destino se tratase, sus otros dos compañeros pertenecen uno a la marina y el otro a la Fuerza Aérea (en aquellos días RFCRoyal Flying Corps). Este último, Henry Allingham, de 112 años es el mayor. Uno de sus compañeros fallecidos relataba hace unos años lo terrible que fueron aquellos días al repetir a la cámara su despedida a su madre con 18 años antes de salir con su avión para Francia: «Adios mamá. No creo que volvamos a vernos». Ellos volvieron pero la media de vida de un piloto en el Frente Occidental eran 8 días.

Veterano

Volviendo al documental, coloreado por ordenador, era impresionante, pero lo más valioso eran sus testimonios. Ayer, 90 años después del armisticio, sólo quedaban tres. Mis ojos se centraron inmediatamente en Harry Patch, por dos años no es el hombre más anciano del Reino Unido.

Harry fue soldado de infantería, perdió a casi todos sus amigos, se preguntó dónde estaba Dios en la guerra, perdió la fé y la recuperó. Tuvo que matar y perdonó una vida hiriendo a un alemán cuando podía haberlo matado facilmente. Tuvo miedo, probablemente más del que nunca experimentaremos muchos (esperemos), y jamás se negó a relatar el horror de lo que significaba «Saltar la Trinchera». El señor Patch ha tenido tiempo de pensar en muchas cosas y merece la pena ser escuchado.

Habla despacio, muy lento, con palabras que ya no usan ni sus mismos compatriotas pero cuando habla se hace el silencio. Uno escucha y siente que dice cosas importantes.

Hace unas semanas se fue el último soldado italiano que participara en la Gran Guerra, en el Cenotafio ayer solo quedaban tres. Se irán en silencio, como vivieron y como murieron sus compañeros en las trincheras.

Probablemente no me entere cuando suceda, pero el día que nos deje Harry Patch me sentiré un poco huérfano.

Para más información podeis visitar la página web del Times:
Determined spirit of Henry Allingham, Great War veteran, stirs crowd at Cenotaph

Otro librito de la NASA, en html: FROM ENGINEERING SCIENCE

Os dejo el índice para que le echéis un ojo. Pulsad en la portada para ir a la web de la nasa, al índice.

Acknowledgments
  The Collier Trophy
  Introduction Pamela E. Mack, Editor
Chapter 1 «Engineering Science and the Development of the NACA Low-Drag Engine Cowling,» James R. Hansen
Chapter 2 «Lew Rodert, Epistemological Liaison, and Thermal De-Icing at Ames,» Glenn E. Bugos
Chapter 3 «Research in Supersonic Flight and the Breaking of the Sound Barrier,»John D. Anderson, Jr.
Chapter 4 «The Transonic Wind Tunnel and the NACA Technical Culture,» Steven T. Corneliussen
Chapter 5 «The Whitcomb Area Rule: NAGA Aerodynamics Research and Innovation,» Lane E. Wallace
Chapter 6 «The X-15 Hypersonic Flight Research Program: Politics and Permutations at NASA,» W.D. Kay
Chapter 7 «The Collier as Commemoration: The Project Mercury Astronauts and the Collier Trophy,» Jannelle Warren-Findley
Chapter 8 «Managing America to the Moon: A Coalition Analysis,» W. Henry Lambright
Chapter 9 «The Human Touch: The History of the Skylab Program,» Donald C. Elder
Chapter 10 «LANDSAT and the Rise of Earth Resources Monitoring,» Pamela E. Mack
Chapter 11 «Voyager: The Grand Tour of Big Science,» Andrew,J. Butrica
Chapter 12 «The Space Shuttle’s First Flight: STS-1,» Henry C. Dethloff
Chapter 13 «More Favored than the Birds: The Manned Maneuvering Unit in Space,» Anne Millbrooke
Chapter 14 «The Advanced Turboprop Project: Radical Innovation in a Conservative Environment
Mark D. Bowles and Virginia P. Dawson
Chapter 15 «Return to Flight: Richard H. Truly and the Recovery from the Challenger Accident,» John M. Logsdon
Chapter 16 «The Hubble Space Telescope Servicing Mission,» Joseph N. Tatarewicz
  About the Authors

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