El año pasado os contamos cómo dibujaba Airbus el avión del futuro, tanto en formato blog como en formato podcast.
Este verano vamos a volver un poco sobre el tema, porque Aviation Week ha entrevistado a los CEO Guillaume Fauryde Airbus y Kelly Ortbergde Boeing. Os recomiendo que las leáis enteras pero, mientras sacáis tiempo para leerlas, que son largas, os voy a dejar aquí debajo una lectura en paralelo, pues los temas tratados fueron básicamente los mismos, y comparativa de ambas:
El nuevo 967 VLAT está diseñado para ofrecer mayor carga útil, menor consumo de combustible y una solución sostenible a largo plazo, según la compañía, pues al ser un avión más moderno que los que pretende sustituir hay más disponibilidad de repuestos.
Según Britt Coulson, presidente y director ejecutivo, el 767 es una plataforma probada, con soporte global, disponibilidad de piezas y sistemas modernos que garantizan una economía operativa atractiva. El programa pretende aprovechar esas ventajas para superar el rendimiento de los aviones VLAT más antiguos.
El avión incorporará la versión más grande del sistema patentado RADS de Coulson, manteniendo la capacidad de transportar más de 160 pasajeros, algo así como ya hicieron con su 737 Fireliner.
Con la incorporación del 967 VLAT, Coulson ampliará su gama de grandes apagafuegos, que ya incluye el C‑130H Hercules y el 737 Fireliner.
La unidad de helicópteros de Boeing ha presentado en AUSA (Association of the United States Army) un nuevo concepto de aeronave no tripulada, colaborativa, de despegue vertical —con rotores basculantes heredados de su experiencia con el V-22 Osprey—, y de diseño modular para adaptarlo a las diferentes necesidades de los operadores militares, que encaja perfectamente dentro de la tendencia actual de la industria de defensa de crear aeronaves sin piloto capaces de colaborar con aeronaves que sí tienen piloto, con conceptos como MUM-T, CCA —Colaborative Combat Aircraft— o loyal wingman que no os serán desconocidos a los lectores del blog.
Lo han llamado Collaborative Transformational Rotorcraft (CxR), y tiene planes iniciales para dos variantes del CxR:
Collaborative Combat Rotorcraft (CCR),que es el que ha presentado en AUSA, una versión armada diseñada para apoyar plataformas de ataque como el AH-64E Apache y el AH-6 Little Bird.
Collaborative Logistics Rotorcraft (CLR), orientada a entregar apoyo logístico en entornos disputados junto a aeronaves como el CH-47F Chinook.
El concepto del CxR es modular, así pues sus distintas variantes compartirán sistemas de propulsión y de control, pero contarán con un fuselaje adaptable a misiones como transporte pesado, transporte medio y reconocimiento armado.
Chris Bates, jefe de ingeniería de la división de aeronaves VTOL en Boeing, dice que esperan que estos diseños encajen en el grupo 4 o el 5 de aeronaves no tripuladas, con un peso bruto de despegue superior a 600 kg y un techo de vuelo que podría superar los 18000 pies.
Coulson Aviation ha sido la primera empresa en convertir un Boeing 737, en concreto la versión-300, en un avión bombardero de agua, o de lucha antiincendios.
¿Recordáis los lotes de titanio que no cumplía las especificaciones que se usó en varios 787 y que también afectó a Airbus? La FAA planea hacer obligatorias inspecciones para identificar las piezas que se fabricaron con este titanio en 100 aviones del fabricante estadounidense.