Cuando Air France celebra el cincuenta aniversario del primer vuelo comercial del Concorde con un documental sisponible exclusivamente en su canal de YouTube, descubrimos gracias a Flight Global que los vuelos supersónicos podrían volver a los cielos de Europa para mediados de la década de 2030, y que en Rusia se está ensayando un motor para un avión supersónico civil.
Conocimos a Otto Aviation con el Celera, un avión con fuselaje en forma de bala y un motor diesel que movía una hélice. Y recientemente han vuelto a las noticias con su nuevo diseño, Phantom 3500, que recupera la ya vieja idea del avión sin ventanas para ahorrar peso, y por tanto combustible.
Boeing ha anunciado que este verano pondrá en pausa el desarrollo del avión demostrador X-66, un proyecto que formaba parte del programa Sustainable Flight Demonstrator de la NASA, y reorientará sus esfuerzos hacia el perfeccionamiento en tierrade las alas delgadas, liberando recursos para otros modelos como el 737 Max 7, Max 10 y 777-9.
Llevamos un tiempo siguiendo a Regent, una empresa que ha volado el primer prototipo de un vehículo de efecto suelo que ellos llaman Sea Glider y nosotros llamamos por el más popular nombre de ekranoplano, aunque en la literatura en lengua inglesa suele encontrarse como WIG o Wing-ing-ground vehicle.
El desarrollador y fabricante de Sea Gliderscon sede en Rhode Island ha completado las primeras pruebas en el agua del prototipo con personas a bordo, el Regent Viceroy, dando inicio a una campaña de pruebas que culminará con el primer vuelo del mismo con humanos a bordo a mitad de año.
Boom Supersonic está trabajando para traer de vuelta los vuelos comerciales supersónicos. Para hacerlo, han estado desarrollando el XB-1, un demostrador tecnológico a escala 1:3 del que esperan que sea su producto final, el Overture un avión para ~80 pasajeros, para probar sus sistemas y validar el llamado vuelo supersónico silencioso.
El XB-1 ha alcanzado hoy 1.11 Mach durante unos minutos sobre el desierto de Mojave. Jon Ostrower informaba de que no ha habido estampido sónico perceptible desde el suelo.
Este vuelo ha sido el primer vuelo supersónico civil sobre el territorio continental de los Estados Unidos desde que la FAAlos prohibiera en la década de los 70.
Boom Supersonic afirma que existen alrededor de 600 rutas viables para su avión, que, gracias al vuelo supersónico silencioso y motores más eficientes, podría enfrentar menos problemas para volar de manera rentable en comparación con el Concorde.
Blake Scholl, el director de la compañía, señala que esperan comenzar a ensamblar el primer Overture en un año y medio. Mientras, al XB–1 le queda programado un segundo vuelo supersónico.
El mayor problema al que se ha enfrentado Boom Supersonic, como algunas de las compañías que pretendieron revivir el vuelo supersónico de pasajeros —ya quebradas como Aerion—, es la falta de motores. De hecho, Boom Supersonic está desarrollando sus propios motores, Symphony, desde que Rolls Royce declarara que no estaba interesado en el desarrollo de motores para aviones de pasajeros civiles, así pues, si una compañía joven que desarrolla un nuevo proyecto sufre de la incertidumbre del éxito, la incertidumbre para ésta es doble, pues no sólo desarrollan el avión, sino que además desarrollan desde cero y sin experiencia previa el motor.
Curiosamente, el resto de fabricantes (Airbus, Boeing, Embraer), no buscan volar más rápido, sino más lento, con alas de flujo laminar natural y muy gran alargamiento, para facilitar el alcanzar los acuerdos de des-carbonización de la aviación, asñi que (si llega a volar el Overture), no parece que esté destinado precisamente al gran público, sino más bien al de los viajes de negocios y de lujo