La gran sorpresa para los aerotrastornados es que en FITUR se hayan acordado de nosotros, pero así ha sido, ¡allí han anunciado y presentado AIRE 25! El festival aéreo que se celebrará durante el 14 y el 15 de junio de 2025 en San Javier, para celebrar el 40 aniversario de la Patrulla Águila.
Será el festival aéreo más grande que se celebre en España y, muy posiblemente en Europa, este año.
Hasta el momento están confirmada la patrulla anfitriona y la Patrulla Aspa, esperamos ir sabiendo el nombre del resto de los participantes en breve.
62.2 horas de vuelo desde su restauración por Air leasing.
Se estima que es original en un 90%. El interior no ha sido modificado y está de fábrica.
El motor es un Rolls Royce Merlin 500-45 con 62.2h desde su puesta a punto por Vintage V-12s
La hélice es una Dowty Rotol R116/4F5/4 con 62.2h desde su puesta a punto por Skycraft
La librea no es original de la Fuerza Aérea Española, es la que recibió como si fuera un aparato de la Luftwaffe durante el rodaje de La Batalla de Inglaterra
Qué gran momento sería si alguna empresa especializada en defensa, como la división de defensa de Airbus en España, quisiera comprarlo y conservarlo para mantener la historia de nuestra industria aeronáutica, y conservarlo junto con el resto de aviones de la Fundación Infante de Orleans, que se va a instalar próximamente en terrenos del aeródromo de Getafe, donde confluyen Airbus y la base aerea.
El Buchón es de sobra conocido, vamos a hacer un mini resumen de su historia, pero hay mejores lugares donde leer sobre él:
Después de la Guerra Civil Española, el recién nacido Ejército del Aire estaba formada por una mezcla heterogénea de aparatos provenientes de múltiples países. A la larga, los modelos en servicio se fueron racionalizando y quedaron en servicio los más modernos y los que más vida operativa podían tener.
Para el 42, en plena Segunda Guerra Mundial, muchos de los aviones en servicio empezaban a quedar obsoletos, como los 109 «bipalas» (modelos C y D) e incluso los «tripalas» (modelo E), por no hablar de muchos otros aviones adquiridos durante la contienda. Por eso en 1942 se adquirieron varios Bf-109G y la licencia para construirlos en España, por Hispano Aviación. Llegaron 25 fuselajes sin motores.
Los Daimler Benz, por aquella época, tenían una vida operativa de no más de 50h, al final el alto índice de atrición hacía que no interesara invertir dinero en hacer un producto más durarero. El fin de la contienda puso más difícil, obtener motores. Al final el Ejército del Aire logró adquirir Rolls Royce Merlin para instalar tanto en sus He-111 «Pedro» como en sus Bf-109, la versión civil, eso sí, con una etapa menos de compresor. ¡Curioso ver estos aviones alemanes volando con el motor de su enemigo!
Antes de montar el Merlin se intentó con un motor local, el Hispano Suiza Z, un motor en V de doce cilindros que estaba aún en fase de desarrollo y sufría los problemas típicos de todo motor joven. La falta de pedidos para este motor hacía caro terminar su desarrollo y puesta en servicio, así que se optó por el británico. El modelo con Hispano Suiza recibió el nombre de HA-1109-J1L, el modelo con Merlin el de HA-1112. Se construyeron 172.
Los Buchones entraron en servicio en los 50 y fueron retirados en los 60, viendo servicio sobre el Sahara como aparato de ataque a tierra, y participando en la grabación de la película La batalla de Inglaterra.
Además del HA-1112-M1L, monoplaza como el 109, Hispano Aviación construyó desde cero un HA-1112-M4Lbiplaza, con doble-mando, y convirtió un monoplaza ya fabricado. Este último fue destruido, lo que hizo que el HA-1112-M4L (registrado como G-AWHC y en venta) sea el único Buchón biplaza sobreviviente.
Carrera Cinematográfica
Imágenes grabadas en 8mm durante el rodaje de La Batalla de Inglaterra
Poco después de su retiro del Ejército del Aire, 27 Buchones fueron reunidos para su uso en la épica película de 1968 La Batalla de Inglaterra. De los 27 Buchón, 26 eran cazas de un solo asiento, además del único biplaza, que permitió a a los pilotos que participaban en la película (y que no venían de volarlo en el Ejército del Aire) familiarizarse con el “109” antes de volar los monoplazas. Además, muchas de las escenas de vuelo “en cabina” de la película fueron filmadas por cámaras montadas en la parte delantera del HA-1112-M4L mientras era volado desde la cabina trasera.
La producción contó con la participación de ases de la Segunda Guerra Mundial, como el General Adolf Galland y el Wg Cdr Robert Stanford-Tuck, quienes volaron juntos en el biplaza. Después de finalizar el rodaje, el HA-1112-M4L pasó a formar parte de la colección de “Connie” Edwards en Texas antes de ser adquirido por su propietario actual y trasladado al Reino Unido para su restauración a condición de vuelo por parte de Air Leasing.
No es la primera vez que nos ocurre, la actualidad rompe por completo nuestra línea de publicaciones. Los próximos episodios iban a tratar sobre medevac y sobre SAR (Search and Rescue), pero hemos decidido cambiarlo tras la DANA que ha golpeado duramente a varias localidades en España, especialmente a Valencia esta semana pasada.
Tras la DANA vinieron las acusaciones cruzadas, las peticiones de que el ejército tomara las calles, y las mayores cuñadeces que no hubiéramos podido imaginar. Y como desde Sandglass Patrol siempre hemos intentado combatir la desinformación y los bulos, no podíamos hacer otra cosa que convocar a nuestros amigos bomberos de aeropuerto, Gustavo y Agustín, además de a nuestro colaborador habitual Carlos, para tratar de explicar de forma sencilla en qué casos y con qué procedimientos puede el ejército intervenir en una catástrofe. Ya de paso, y aprovechando que Gustavo vive en Alemania le hemos añadido un punto de vista exterior con comentarios sobre cómo se hace allí, y hemos cerrado con un análisis de cómo se podría mejorar.
Por último, y no menos importante, nuestro más sincero recuerdo a todas las víctimas de la DANA.
Esperamos que este episodio sea de vuestro agrado y sirva para aclarar dudas e ideas, y desmontar bulos y medias verdades interesadas que se han ido publicando y difundiendo a lo largo de estos últimos siete días.
pd: Si la intro y la despedida os son familiares, que no os sorprenda. En un ejercicio de nostalgia podcasteril he hablado con Javier Lago para pedirle permiso y utlizar la introducción que hizo para el que, si no recuerdo mal, fue el primer podcast español sobre aviación: Remove Before Flight RBF podcast
No todo el tiempo pasado fue mejor, al menos no para las avutardas, cuya caza se prohibió en 1980, pero que hasta los años 60 sirvió de entrenamiento a los pilotos militares con base en Getafe para realizar maniobras de caza en sus biplanos. Tan popular llegó a ser que la imagen quedó recogida en uno de los sellos emitidos para conmemorar el cincuentenario de la aviación española…
Parece que la tradición empezó el 8 de septiembre 1922, cuando durante un vuelo de instrucción, uno de los alumnos de José Rodríguez Díaz de Lecea, que llegaría a ser ministro del Aire durante la dictadura franquista entre 1957 y 1962, detectó un grupo de desdichadas avutardas volando cerca de ellos, y las utilizó para practicar con ellas las maniobras recién aprendidas con su biplano de entrenamiento.
En otro vuelo, esta vez junto al capitán de artillería José G. Estefani, lograron separar de la bandada a una avutarda, a la que persiguieron durante tres cuartos de hora. Finalmente, con una técnica similar a la que utilizaban para derribar las V-1, tocaron con la punta de plano del avión el ala del ave, que cayó a tierra agotada. Los pilotos aterrizaron en el campo donde había caído, la remataron con una carabina, y se la llevaron al aeródromo donde, según La Estampa, se comía pues «La avutarda no sólo sirve para entrenar a los pilotos en la persecución, sino que se com e y es un excelente bocado… ¡Si el aeroplano no sirviera para tantas cosas más, esta sólo le haría merecer bien de las gentes honestas y amantes de los buenos bocados!»
Parece que las primeras cacerías se hicieron con el biplano Avro 504 y las últimas con las CASA 1131, ya en los años 60.
María Bernaldo de Quirós, primera aviadora española, su instructor, Díaz de Lecea y la avutarda (Díaz Casariego)
Incluso Maria Bernaldo de Quirós, pionera de la aviación española, practicó las cazarías, lo que demuestra la popularización de esta forma de practicar las maniobras con la aeronave. De hecho Lecea se llevó a uno de estos vuelos a un periodista, Ignacio Carral, que relataba así su experiencia:
Si consultan ustedes una enciclopedia encontrarán que la avutarda es un pajarraco de gran tamaño que vive en Rusia, en Rumanía, en Tartaria, en Siberia, en Mongolia, en Persia, en Siria… Y cuando las gacetillas políticas nos daban la noticia de que el Conde de Romanones había ido a cazar avutardas a la provincia de Guadalaiara, todo el mundo sonreía, como si se tratase de una broma más del caudillo del partido liberal. Un pájaro que vive en unas regiones tan lejanas y tan legendarias ¿qué diantres iba a hacer aquí, en los linderos de la región manchega? Sin embargo, a pesar del desdén de las enciclopedias hacia ellas, hay unas avutardas castellanas que viven a las puertas mismas de Madrid, ni envidiadas, ni envidiosas, comiendo las semillas y las flores que buenamente pueden encontrar y construyendo su hogar tranquilo en los trigales, cuando las espigas alcanzan, hacia mayo y junio. Una altura suficiente para dar poesía a su idilio. Vivían así una vida tranquila y sosegada, sólo turbada, además de por los tiros del conde, por alguna reyerta pasional entre dos machos que se disputaban una hembra. Tímidas, constantemente alerta, dotadas de una vista y de un oído extraordinarios, sabían esquivar e! peligro a tiempo y su mismo temor las libraba de tos enemigos que trataban de aproximarse a ellas.
¡Pero el Progreso es terrible para los seres que huyen así del mundanal ruido! ¡El Progreso gastó a las avutardas la terrible broma de inventar el avión! ¡Los pacíficos bichos vieron cernirse sobre sus cabezas, ocultas por las espigas, este pájaro monstruoso, de alas inmóviles y aterrador zumbido. Su mismo temor las había salvado siempre con la huida… V huyeron…
Entre el ruido del motor que ocupa todo el espacio se percibe vagamente la voz del comandante Lecea: —¡Ahí va, ahí va! Hace unos minutos que hemos salido del aeródromo de Getafe sobre una de estas leves avionetas que se pliegan lo mismo que un paraguas para ser guardadas en el garage y que son indudablemente las precursoras del aeroplano de bolsillo. Habíamos dejado atrás la mancha de tejados de Pinto cuando el avión ha comenzado a descender pincando hasta casi rozar los sembrados. Se ven a un lado y a otro las espigas verdes, con la sensación exacta de poderlas coger sin más que extender el brazo. Parece como sí, en vez de en una avioneta, corriéramos en un automóvil mágico sobre las puntas de las espigas. Afanosamente mirábamos ante nosotros sin descubrir nada. A la voz de alerta del comandante Lecea, nos inclinamos todo lo que es prudente mirando a través del parabrisas, ante el cual cruza huyendo veloz hacia arriba unpájaro de gran tamaño , con unas largas alas. Casi al mis mo tiempo Vemos brotar de entre las espigas otro más grande que huye tan veloz como el primero en otra dirección…
¡Dos avutardas! ¡Un honrado matrimonio de avutardas deshecho! ¡Su precaución y su miedo salvaba a las avutardas antes de que este pájaro monstruoso de aluminio y de madera apareciera en el espacio! Su miedo y su cautela las pierden ahora , las descubren…
El avión se inclina hacia la izquierda y comienza a subir en una vuelta tan cerrada que sólo la confianza en el comandante Lecea logra dar seguridad de ánimo al reportero, novato en aventuras de aviación. Muy pronto la avutarda que creía verse ya libre de su enemigo, huyendo en dirección contraria a Madrid , se encuentra con el paso cortado por el monstruo rugiente y de vuelta rápida. Ahora se desvía hacia la derecha al ver que el avión la persigue de cerca. Este gira y la corta el paso de nuevo haciéndola tomar la dirección del aeródromo…
Unas veces los campos verdes desaparecen totaImente y da la sensación de que se marcha a través del cielo azul. Otras se descubre todo un panorama de verdura o de cuadriláteros irregulares de diferentes tonos que suben raudos como si fueran a jugar a la pelota con la avioneta; poco después uno los encuentra, a un lado, a la derecha o a la izquierda como si fueran una pared… La avutarda debe experimentar , sin embargo , sensaciones mucho más angustiosas. Sube y baja constantemente, gira en una y otra dirección para librarse de e su perseguidor… Y tal cual vez se la ve claramente volver su cabezota casi hundida entre las alas y mirar trágicamente hacia atrás, con su pico negruzco abierto por la fatiga o por el terror…
Abajo ha aparecido ya la extensión del aeródromo con unas manchitas de gente… La avioneta se remonta sobre la avutarda, echándosela casi encima , y la obliga a descender, precipitándose después tras ella… No hubiera sido necesario, seguramente, el tiro con que una escopeta certera del aeródromo la obsequia al llegar junto al suelo. Es seguro que el pájaro hubiera muerto por agotamiento, o acaso por terror, de un ataque cardiaco. Como toda historia emocionante, ésta tiene también un epílogo. La avutarda no sólo sirve para entrenar a los pilotos en la persecución, sino que se come y es un excelente bocado… ¡Si el aeroplano no sirviera para tantas cosas más, esta sólo le haría merecer bien d e las gentes honestas y amantes de los buenos bocados!
Manuel Belmonte de Galvez es un ex Corsario del 43 Grupo del Ejército del Aire español, conocido por volar los grandes hidros amarillos, los apagafuegos, focas o botijos.
Manuel, tras dejar el 43, ha escrito dos libros contando sus vivencias. Hoy, 18 aniversario de la muerte de los 11 de Guadalajara, le tenemos en el podcast para rendirles tributo y hablarnos de sus experiencias, sus motivaciones, y sus libros. Esperamos que disfrutéis.
Y si no conocéis los libros, compradlos, mejor lectura no vais a encontrar para este verano.
Y ya sabéis, donde pongo el ojo, ¡mojo!, donde pongo el ojo, ¡mojo!, aaaaaaaaaapaga y ¡vámonos!
pd: Si la intro y la despedida os son familiares, que no os sorprenda. En un ejercicio de nostalgia podcasteril he hablado con Javier Lago para pedirle permiso y utlizar la introducción que hizo para el que, si no recuerdo mal, fue el primer podcast español sobre aviación: Remove Before Flight RBF podcast